Literatura Española I (Medieval)
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CANTAR DEL CERCO DE ZAMORA


I. TEXTO DE LA PRIMERA CRÓNICA GENERAL


813. El capítulo de como el rey don Fernando, seyendo cierto del dia del su finamiento, partio los regnos et las tierras a sus fijos et dio su parte a las fijas.

Este rey don Fernando el Magno, pues que el sancto confessor sant Esidro le dixo el dia de su finamiento yl fizo cierto dend en aquel aparecimiento que se le mostro, dalli adelante ouo mayormientre cuedado de desembargar su alma de sus peccados pora enuiarla limpia al su criador Dios, et guisar por que los regnos et la tierra que Dios le diera a mantener despues de su uida non fincasse en periglo. Temiendo que despues de su muerte que aurie contienda et pelea entre sus fijos, partioles el regno en su uida desta guisa: Los fijos et las fijas eran estos: don Sancho, don Alfonsso, don Garcia, donna Vrraca, donna Eluira; pues el rey don Fernando en la partida que fizo de los regnos, dio a don Sancho, que era el mayor, desde el rio Pisuerga a alla, Castiella et Naiera con quanto que es aquende Ebro; dio a don Alffonso, que era el mediano, Leon et Asturias et Tresmiera fasta el rio Oue, et Astorga et una partida del Campo de los godos, esto es de Campos, et Beriz fasta Villa Hux que es en mont Ezebrero; dio a donna Vrraca, que era la mayor hermana, de tierra de Leon la çibdat de Çamora con todos sus terminos, et la meatad del infantadgo; dio a donna Eluira, la hermana menor, Toro con sus terminos et la otra meatat dell inffantadgo; dio a don Garcia, que era ell hermano menor, tod el regno de Gallizia con aquello que el mismo ganara del regno de Portugal. Quando el rey don Fernando esta partida fizo de su tierra entre sus fijos, ell infant don Sancho, que era el mayor hermano, non lo touo por bien; antes le peso, et dixo a su padre que lo non podie fazer, ca los godos antiguamientre fizieran su postura entresi que nunqua fuesse partido el imperio de Espanna, mas que siempre fuesse todo de un sennor, et que por esta razon non lo deuie partir nin podie, pues que Dios lo auie ayuntado en el lo mas dello. Et el rey don Fernando dixo estonces que lo non dexarie de fazer por esso. Dixol estonces don Sancho: «vos fazet lo que quisieredes, mas yo non lo otorgo». Et finco assi esta partida entredicha de parte del rey don Sancho. Et empos esto a pocos dias enfermo el rey don Fernando, et fizosse luego leuar a Leon. Et entro en la cibdad sabado XXIIII dias andados de deziembre, et fue como solie, los ynoios fitos, et aoro los cuerpos de los sanctos pidiendoles mercet por la su alma que los angeles la leuassen. Et en aquella misma noche vigilia de Nauidad souo el rey a los matines cantando con los clerigos esso que el podie, maguer que era enfermo. Quando fue de dia llamo los obispos, et cantaronle la missa muy altamientre, et fizo el su confession general de quanto se acordaua fasta aquel dia en que era et muy complidamientre, et recibio el cuerpo de Nuestro Sennor Jhesu Cristo. Et alli mando llamar a Roy Diaz el Çid que era y, et comendol sus fijos et sus fijas que los conseiasse bien et touiesse con ellos do mester les fuesse. Et fizo alli yurar a sus fijos que non fuessen unos contra otros, et que uisquiesse cada uno en paz en lo suyo, ca assaz les dexaua en que; et a sus hermanas que les non tomassen nada de lo que les el daua, mas que las guardassen. Et prometieronle alli todos que assi lo complieren, el Cid lo quel mandaua, et los fijos otro tal, sinon don Sancho que lo non otorgo tod aquello paladinamientre por la razon de la partida de los regnos. Sobresso mando el rey a todos sus fijos que se guiassen por el conseio del Çid Roy Diaz, et non le saliessen de mandado. Otro dia de Nabidad mando el rey don Fernando llamar los obispos et los abades et los omnes de orden, et fizosse leuar a la eglesia, et uistiosse de sus pannos muy nobles assi como conuinie a rey et pusose la corona en la cabeça ant el cuerpo de sant Esidro, et llamo a Dios, et dixo assi: «Sennor, tuyo es el poder et tuyo es el regno, et tu eres sobre todos los reys et sobre todas las yentes, et todas las cosas son a tu mandamiento. Pues Sennor, tornote yo agora el regno que me tu diste; mas pidote mercet que la mi alma sea puesta en la luz que non a fin». Quando esto ouo dicho el rey don Fernando contra Dios, desnuyosse los pannos nobles que vistie, et tiro la corona de su cabeça, et uistiosse çilicio; et rogando a Dios, fizo de cabo su penitencia de quantos yerros auio fechos a Dios, et tomo de los obispos soltura ende quel asoluieron de todos, et recibio alli la postremera uncion, et esparzio ceniza sobressi, et uisco despues dos dias llorando en penitencia. Al tercero dia quando a ora de sesta en el dia de sant Johan euangelista, seyendo el ya de muchos dias, dio a Dios la su alma sin manziella. Et fue enterrado cerca su padre en aquella eglesia misma de Sant Esidro. El regnado deste rey don Fernando el Magno fue este: Su padre el rey don Sancho seyendo aun uiuo, regno este rey don Fernando el Magno en Castiella XII annos por razon de su madre donna Eluira de quien lo heredaua; et regno despues de su padre en esse mismo sennorio de Castiella XII annos; et assi son estos XXIIII annos. Despues de aquello desabinieronse ell et su cunnado don Vermudo Rey de Leon sobre tuerto quel fiziera esse rey don Vermudo, tanto que ovieron a lidiar por ello, et murio y el rey don Vermudo como lo auemos contado suso en esta estoria ante desto; et como non fincaua y otro heredero propinco sinon donna Sancha mugier deste rey don Fernando, hermana daquel rey don Vermudo de Leon, heredo el regno la reyna donna Sancha, et regnaron desta guisa el rey don Fernando et la reyna donna Sancha amos en uno en Castiella et en Leon XVI annos et VI meses et XII dias. Onde fueron todos los annos del regnado deste rey don Fernando el Magno por esta cuenta que fecha auemos: XL annos et seys meses et XII dias. El finamiento de la reyna donna Sancha fue este: visco II annos ella despues del rey don Fernando su marido, et fino VIII dias andados de Nouiembre. Et enterraronla cerca su marido. Buenos reys fueron marido et mugier et buena uida fizieron et muchas cosas obraron en la eglesia de Cristo et en su cristianismo, et buena fin fizieron en la gloria de Dios regnando con Jhesu Cristo. Bendito et exaltado sea el nombre de Dios por ello; amen.


DE LA PRIMERA CRONICA GENERAL QUE MANDO HACER
DON ALFONSO EL SABIO
(Ms. de la Bibl. Real. sign. 2-E-4, mod. 429)

CAPITULO PRIMERO

Este rey don Sancho fizo en su comienço de su reynado.

Quando el primero anno deste rey don Sancho que fue en la era de MLXXXIIII annos, et andaua otrosi el anno de la encarnaçion del sennor en MLVI, et el de enrrique, emperador de Roma en VII, finado el rey don Fernando el magno que, por amor que los fijos de algo biviesen en paz, les partiera los regnos ansi como auemos contado ante desto: et segund la particion que les el feciera auia a reynar don Sancho el mayor hermano en Castilla, et don Alfonso el mediano en Leon, et don Garcia el menor en Gallizia et en Portogal; mas ansi como cuenta el arçobispo don Rodrigo, el rey don Sancho pues que fue reynando et andava por su regno mesuro et uio como era el el primero fijo el heredero et como habia su padre partido todos los regnos que ayuntara Dios en el et eredaralos el otrosi todos et que non eredaua el si non el terçio et aun aquel non bien complido; et pesole et fue sanudo et no lo quiso sofrir. Et que ansi como dize el arçobispo don Rodrigo. El sennor non quiere otro par en el sennorio, et otrosy los menores non quieren otro mayor de sy; et los reyes de Espanna benien de la fuerte sangre de los godos por que cobdician muchas beces que los reyes godos se mataron hermano a hermano por esta razon. Este rey don Sancho descendiendo del linaje dellos et seyendo el fijo mayor heredero del rey don Fernando, non se touo por complido del reyno de Castilla nin de quanto tenia de Nabarra et quiso cobrar lo que tenian los hermanos et mostrose por muy fuerte contra ellos non queriendo que ellos ouiesen ende mas de quanto les el diese por su mesura. Et por este fecho murieron muchos et fue mucha sangre esparzida. Et el rey don Fernando comendara a sus fijas donna Urraca et donna Eluira al rey don Alfonsso su fijo et ermano dellas teniendole por mas manso et mas mesurado que los otros. Et donna Vrraca su fija era muy entendida, et muy enbisa duenna; et el rey don Alfonso su hermano catabala en bez de madre et ansi la honraba et guiabase por su consejo della. Et agora diremos de los fechos del rey don Sancho.

CAPITULO II

De como el rey don Sancho se apodero et fue sobre Çaragoça.

Andados dos annos del regnado del rey don Sancho que fue en la era de MLV annos, et andaua otrosi el anno de la encarnaçion en MLXVII anos et de Henrrique emperador de Roma en IX, el rey don Sancho en este segundo anno fizo sus cortes con la grand fortaleza et el grand esfuero del reynado pues ouo su regno et sus pueblos, trauajose de cometer contra los moros grandes fechos a honrra de Dios et a pro de la Cristiandad, et saco su hueste muy grande. Et por que todas las otras tierras de los moros Portogal et Luçena et Seuilla et Cordoua et Toledo et Celtiberia et Carpetania el rey don Fernando su padre las auie quebrantadas et parados los moros moradores de los llanos et pecheros a el et a los otros sus herederos fue muy apoderado sobre Caragoça. Et ansi como llego echose sobre la ciudad et mandola guerrear et combatirla muy fuertemente con sus engenios muchos que le puso enderredor. Et el rey de Caragoça quando el non auia acorro de ninguna parte que non tenia guisado de suyo fuerça ni poder de sallir a el si non quisiese ser preso o muerto ouo su conseio con sus moros et su acuerdo fue tal que mas balia pechar et dar de lo que obiesen et saluar a ellos que non perder los cuerpos et lo que auien. Et en todo esto dieron sus trujamanes que fueron al rey don Sancho con estas nuebas et la mensageria fue esta: que le darian mucho oro et mucha plata et muchas otras donas et que se lleuantasen de ally et sse fuese et que les non fiziese mas mal de lo que les abia fecho a ellos nin a ninguno de las sus cosas. El rey don Sancho rescebio muy bien los mandaderos et onrrolos quanto era menester et resçibiolos muy bien su mandaderia; mas con la grand fortaleza del coraçon dixoles ansy: «Todo esto que vuestro rey et vos dezides tengo yo por bien et rescevir uos lo he; mas por que se que si yo anssi uos dexare con esta pleitesia que de cristianos o de moros berrna quien vos lleuara por suyos et uos le abredes a dar quanto ouieredes, et quiero que esta pleytesia que la fagades a my e la pleytesia sea esta: que uos et uestro rey con la ciudad et con quanto y ouieredes que seades mios basallos et mios pecheros, et que pongades, sin esto, que me aguardaredes que me dades cada anno cosa conosçida et que sea cierto et firme como me lo tengades et si esto non lo fizierdes destruyr uos he la uilla por suelo et metere a todos uos a espada de guisa que todos murades et non finque ende ninguno si non el que fuere catibo.» Et los mandaderos oyendo estas palabras del rey don Sancho tan brabas et tan fuertes fueron ende muy espantados et espidieronse del rey don Sancho et deziendole que tornarien con la respuesta. Los mandaderos tornaronse para su rey et a sus moros dixieronle todas aquellas palabras fuertes et brauas e aun mas como omnes espantados deziendo que aquello que el rey don Sancho les dixiera que uieran que tenia muy guisado de conplirlo todo luego; et contaronles le pleytesia que el rey don Sancho querie assi como la el dixiera. Et el rey e sus moros veyendo que conseio ninguno, non podian aber por que del rey don Sancho se pudiesen defender, ouieron de fazer et acomplir todo quanto el dixo et demandaba; et dieronle alli luego mucho oro et mucha plata et de sus donnas otras ansy como pann os preciados et piedras preciosas et aljofar. Et el plito fue alli firme commo fincaban por sus bassallos et sus pecheros et la ciudad et la tierra por su sennorio et todabia el rey don Sancho con todo esto que los ouiese en encomienda et los amparase et los acorriese et los guardase de cristianos et de moros cada que les fuese menester. Firmada esta paz et pleytesia, el rey don Sancho fue pagado con ella, lleuantose de la çerca et dexolos de alli en adelante en paz; et tornose para su tierra salvo et sano et onrrado et bianandante el et toda su gente.

CAPITULO III

De como el rey don Sancho de Castilla lidio
con el rey don Ramiro de Aragon

En este anno mesmo el rey don Sancho de Castilla libra do sobre fecho de Çaragoça como abemos contado el rey don Ramiro de Aragon llego su hueste et apoderose lo mas que pudo et sallio al rey don Sancho a demandarle por que el fuera a Çaragoça que era su frontera et que le fiziera tuerto en ello et que queria que gelo emendase et si non que non le dexaria passar antes. Et el rey don Sancho respondiole: que reyes de Leon et sennor de Castilla et rey de Nabarra fuera ya otras vezes sobre Çaragoça et la quebrantaran et la maltraxieron como quisieron et nunca gelo demandara ninguno et que el otrosy non quesiese aquella demanda fazer et que le dexase yr su carrera en santa paz. El rey don Ramiro non quiso fazer como el rey don Sancho queria et desabenieronse et obieron a lidiar sobre ello. Et pues que la lid non se pudo partir pararon sus hazes et començaronse de ferir muy de rezio. Et el rey don Sancho de Castilla como era muy sannudo et tenie que el rey Don Ramiro demandaba cosa muy soberuia ademas et que la non deuia fazer, tan de rezio fue ferir en los de la otra parte que luego a los primeros golpes cayeron muchos de los aragoneses muertos en tierra. Los otros quando aquello bieron que la fazienda de aquella guisa se abia de librar tornaron las espaldas et començaron de fuyr de guisa que ouo el rey don Ramiro de dexar el campo al rey don Sancho. Et porque eran cristianos touo el rey don Sancho por bien maguer que era muy fuerte rey, que la Cristiandad non se perdiese ansi por razon tan torçiera et mando a los suyos que non fiziesen et que estouiessen quedos. Et sobre esto andudieron pleytesias de amas partes que se partiese el rey don Ramiro por siempre de aquella demanda, et el rey don Sancho que le dexase en paz: si non guisado estaua de ser muerto o preso fuera y el rey don Ramiro. Acabose la pleitesia desta guisa et fueron los reyes et sus companas a buena ventura cada uno a su parte et desta guisa yua prouando el rey don Sancho de Castilla en cristianos et moros sus contrarios. Agora tornaremos a las razones deste rey don Sancho de sus hermanos de como fizo contra ellos.

CAPITULO IIII
Del conseio que dio Ruy Diaz mio Cid al rey don Sancho
sobre rrazon de yr tomar el regno de Portogal
a su hermano el rrey don Garçia.

En el terçero anno del regnado del rey don Sancho en la era de mill et nobentassiete quando andaua la encarnaçion del sennor de MLIX et el de Enrrique en XI, mientre el rey don Sancho fue a Çaragoça et lidio con el rey don Ramiro de Aragon asi como ya abemos dicho, su hermano el rey don Garcia de Portogal tomo a su hermana donna Vrraca la meytad de quanto le dio su padre en su regno. Ella quando lo sopo començo a llorar muy fuertemente et a dezir al rey don Fernando: «Rey en mal punto partiste tus regnos, et a lo que Arias Gonçales dixo ya se ba llegando; que toda España es en perdimiento todavia mas por nos. El rey don Garcia mi hermano menor, me deseredo sin por que et fue et paso la jura et el mandamiento que fizo a nuestro padre. Et ruego a Dios que el desapoderado sea en este mundo et en el otro.» El pues el rey don Sancho estando en achaque de començar la guerra contra los hermanos ansi como dixiemos, ya plugole que tenia achaque fallado por do pasase contra ellos, et dixo: «Ya pues que el rey don Garcia mi hermano a quebrantado la iura que fizo a nuestro padre, quierole yo toller el regno». Et enbio por sus ricos omnes et caballeros por aquellos en que el mas fiaba et dixoles ansi: «Vos sabedes como mio padre dexo a mi et a mios hermanos en grant contienda, ca el regno que deuia ser mio partiolo en quatro partes yo que so el hermano mayor lo deuiera auer por derecho. Ende uos digo et ruego commo a vasallos buenos et leales que me consejades commo los cometa de guisa que non sea a traycion ca morre o sere rey de Portogal et de Leon». Leuantose entonçes el conde don Garcia et dixole: «Sennor ¿quien vos conseio en tal cosa como esta? Non se omne del mundo que vos bien pueda conseiar desto querer pasar el mandamiento et la jura de vuestro padre que dixo que el que quisiese yr contra aquello que el fazia que fuese traydor por ello». Quando esto oyo el rey fue muy ayrado contra el conde don Garcia et dixo le: «Tiradme uos delante, ca yo por vos non sere bien conseiado». De si tomo al Cid por la mano et sacole aparte, et dixole: «Ruegouos que me conseiedes como faga en este fecho et que uos benga emiente de lo que mi padre vos dixo quando se querie finar que non seria mal aconsejado quien por vos se consejase et crer vos quisiese; et por eso vos dexo un condado en mi tierra et agora si de uos non me conseio, non lo atiendo de omne del mundo». Et dixole el Cid: «Sennor non me semeja guisado de uos yo consejar que bayades contra mandamiento de vuestro padre et uos bien sabedes que quando yo llegue a Cabeçon ya abia el partido sus regnos et fizome jurar en sus manos que consejase yo a sus fijos lo mejor que pudiese et sopiese et que nunca mal consejo les diese; et mientra yo pueda fazerlo he asi». Et dixole entonçe el rey don Sancho: «Yo non tengo que bo contra el mandamiento de mio padre ca non pudo el partir el regno con derecho, nin lo consenti yo nin me plugo ende. Et por ende quiero que me consejedes como le pueda yo tornar en uno ansy como era». Quando el Cid bio que por ninguna manera no se queria partir de aquello dixole que pusiese su amor con el rey don Alfonso que le diese pasada por el su regno et si esto non quisiese fazer que non le consejaua que lo començase. Et el rey don Sancho touo que le consejaba bien et enbio luego sus cartas al rey don Alfonso que se biese con el en Sant Fagun. Pues el Rey don Alfonso desque leydas las cartas marabillose que queria aquello ser pero dixo que le plazia verse con el. Et ayuntaronse amos los reyes en Sant Fagund a dia sennalado. Et dixole el rey don Sancho al rey don Alfonso: «Nuestro padre por nuestros pecados dexonos la tierra mal partida, et dio al rey don Garcia la mayor parte del regno, et uos fincastes el mas deseredado de todos nos et con mas poca tierra et por eso ternia yo por bien de tomargela». Et el rey don Alfonso dixo que el non faria en ninguna guisa, ni queria yr contra lo que quiso su padre et le mandara, ca asaz auia el en lo suyo. E dixole el rey don Sancho: «Hermano, dexadme vos pasar por vuestro regno et yo gelo tomare et quanto y ganare partirlo he por medio». Sobre aquello pusieron dia sennalado a que se biesen en uno otra vez. Et pusieron entre si uicarios, XX de Leon et XX de Castilla, que les fiziese estar a cada uno por equello que y pusiesen. Et pues esto ouieron fecho tornose cada uno de los reyes a su tierra.

CAPITULO V

De como el rey don Sancho enbio desafiar
al rey don Garcia su hermano.

El rey don Sancho allego estonces muy grand hueste de castellanos et de leoneses et de esturianos et de nauarros et de biscaynos et de estremedanos et aun a muchos buenos caualleros de aragoneses para yr sobre su hermano el rey don Garcia. Desi llamo a Aluar Hannez, un cauallero muy bueno que era sobrino del Cid, et dixole ansi: «Id a dezir a mio hermano el rey don Garcia que me de toda Gallizia, si non que le enbio desafiar». Et Aluar Hannez como quier que le pesase por yr con tales nuevas de su sennor. Et pues que fue antel dixole: «El rey don Sancho vuestro hermano uos envia desafiar». Quanto esto oyo el rey don Garcia pesole muy de coraçon et fue muy coytado et dixo: «Sennor Jhesu Cristo miembrete el pleito et la jura que feziemos al rey don Fernando, nuestro padre, que quien pasase su mandamiento nin fuese contra su hermano que fuese traydor por ello et que ouiese la yra de Dios et la suya. Et malos los mis pecados yo fuy el primero que lo pasase et tolli a mi hermana donna Vrraca su heredamiento». Desi dixo a Aluar Hannez: «Id e dezid a mio hermano el rey don Sancho que le ruego yo como a hermano que non quiera pasar el mandamiento de su padre et si lo non quisiere fazer, yo defenderme he del quanto mejor pudiere». Aluar Hannez despidiose luego del et fuese su via. El rey don Garcia llamo entoncçes un cauallero asturiano a quien dezian Ruy Ximenes et mandole que fuese a su hermano el rey don Alfonso et que le dixiese como le auia desafiado el rey don Sancho su hermano et que le queria toller su tierra et que le rogaua como ha hermano que le pesase et que le non dexase pasar por su regno. El cauallero fuese pora el rey don Alfonso et contole todo el fecho ansi commo su sennor le mandara. Et el rey don Alfonso respondiole asy: «Id et dezid a mi hermano que nin le ayudare nin le estoruare; et si se pudiere defender, que me plazera». El cauallero tornose con esta respuesta al rey don Garcia et dixole: «Sennor, conbiene que uos mamparedes lo mejor que pudiedes, ca non tenedes ayuda ninguna en vuestro hermano».

CAPITULO VI

De como los caualleros del rey don Garcia se quitauan.

El rey don Garcia que era omne muy fuerte quando oyo lo que su hermano le enbiaba dezir quisso sacar hueste contra el. Et auia un consejero por quien sse quiaua et con quien departie todos sus fechos et sus poridades, et este era contralloso contra todos los ricos omnes de la tierra. Et los ricos omnes beyendo el grand dapno que les benie por conseio de aquel omne rogaron al rey et pidieronle merçed que le quitase de sy. El rey non lo quiso fazer. Et cuando ellos bieron el danno et el mal que por el les benie matarongelo delante el priuado. Et el rey fue muy sanudo et ouo grand pesar et touose por muy desonrrado porque gele mataran delante et fue muy ayrado contra ellos et apremiolos mucho afincadamente mas que en ante non fazia et menazolos que nunca abrya su graçia nin su amor. Et ellos temiendo las menazas et las desonrras que les fazie quitauanse quanto mas podian de su sennor.

CAPITULO VII

De como el rey don Sancho vençio la primera vez
a su hermano el rey don Garcia . Etl segudo fasta en Portogal.

Andados quatro annos del regnado del rey don Sancho que fue en la era de MXCVIII annos, quando andaua el anno de la Encarnacion del Sennor en MLX et del imperio de Enrrique en III. El rey don Sancho, que estaua apoderado, fuese para Gallizia et por que los fallo desabenidos, ansi commo agora dixiemos gano luego la tierra muy ligeramente et echo luego sus algares et corrio toda la tierra en derredor. El rey don Garçia enbio luego mandado que le biniesen cauallos et peones, et ayunto muy grand hueste en Villafranca. El conde don Nunno de Lara et el conde de Enço et el conde don Garcia de Cabra benie en la delantera del rey don Sancho con grand caualleria. Et el rey don Garçia sallio a ellos, et fue el torneo muy grand, de guisa que murieron y bien trezientos caualleros del rey don Sancho. Et alli se yua ya cumpliendo lo que diziera Arias Gonçalo que se matarien hermanos con hermanos, parientes con parientes. Quando el rey don Sancho sopo el dapno que auia priso los condes, caualgo con quanto poder tenie et beno acorrerlos. Mas el rey don Garcia quando le bido benir, non se atreuio asperarle et fuxo. Et el rey don Sancho en pos el en alcançe fasta en Portogal.

CAPITULO VIII

De como el rey don Garçia se conseiaua con sus basallos
et fue a los moros pedir ayuda.

El rey don Garcia dixo estonces a sus vasallos ansy: «Amigos non abemos ya tierra do fuyamos a mi hermano el rey don Sancho; salgamos a lidiar con ellos o los venzamos o muramos y todos ca nos bale mas morir que sofrir este astragamiento en nuestra tierra.» Desi aparto a los portogaleses ansi: «Amigos, uos sedes nobles caualleros et loçanos, et ha menester que todo el mal prez que abedes de fazer pocos con muchos sennores e buenos vosotros pues fazed oy de mi bueno et sera uestra onrra; et si yo bien salliere de aqui guardaruos lo he muy bien de guisa que vos entenderedes que he coraçon de vos fazer algo.» Et ellos dixieronle que lo farien de grado et que le ayudarian quanto pudiesen que non fincarie por ellos. Tornose entonces a los gallegos et dixoles ansi: «Amigos, uos sodes muy buenos caballeros et leales, et nunca fallamos que por vos fincase sennor desamparado en campo. Me tome en vuestras manos, ca se que me consejaredes lo mejor que vos pudierdes et que me ayudaredes otrosi muy bien et lealmente. Ya vos bedes como nos trae el rey don Sancho acogidos et non se al que non fagamos sinon sallir a lidiar et a bencer o morir. Pero si vos al entendieredes fare yo quanto me uos mandardes et conseiaredes.» Entonçes le dixieron los gallegos que le ayudarian quanto pudiesen bien et lealmente, et que farian quanto el mandase et aquello que el dezia que lo tenian ellos por lo mejor. Pero dize aqui el arçobispo don Rodrigo que ouieron su acuerdo de yr pidir ayuda a los moros, et que se fue el rey don Garcia con trezientos caualleros et que le dixo a los moros que sacasen hueste contra su hermano el rey don Sancho, et que el les faria dar el regno de Leon et aun el suyo mesmo. Los moros le dixieron ansi: «Quanto eras rey et tenias la tierra en poder non podiste defender tu regno, et agora ¿como nos la daries pues que la as perdido?» Pero con todo esto dieronle muchos dones et honrraronle, desy enbiaronle.

CAPITULO IX

De como priso el rey don Garcia al rey don Sancho,
et le libro Aluar Hannez, un su cauallero.

Luego que el rey don Sancho supo que su hermano el rey don Garcia era benido de tierra de moros fue contra el con grand poder. El rey don Garcia era entonces en Santarem et el rey don Sancho començo de combater muy de rezio la uilla. Et los de dentro salien a ellos a barreras et lidiaron toda una noche unos con otros que nunca quedaron. Otro dia mannana salio el rey don Garçia et ellos al campo et paro sus azes, et el rey don Sancho las suyas. Et ouo la delantera de la hueste del rey don Sancho el conde don Garcia, et el conde Eneço yua en la costanera et el conde don Nunno en la otra, et el conde don Fruela de la Asturias en la çaguera con el conde don Diego de Osma leuaua la senna del rey don Sancho. Et binien todos de la una parte et de la otra muy abibados para lidiar. Et el rey don Garcia estaua esforçando a los suyos et diziendoles: «Vasallos et amigos, uos beedes el grand tuerto que mio hermano el rey don Sancho me faze en quererme toller la tierra que mio padre me dio, et ruegovos que vos pese et que me ayudedes, que uos sabedes que desque yo fui rey que quanto que todo vos lo dy et party con busco, aber et cauallo et armas et guardeuos para tal sazon como esta.» Et ellos le dixieron: «Sennor, partistelo et fisiestesnos mucho algo et serte ha muy bien gualardonado si nos pudieremos.» Estando ya las hazes para lidiar unas contra otras un cauallero que abemos ya dicho, que dizen Aluar Faynnes beno ante el rey don Sancho et dixole a grandes vozes: «Sennor, yo jugue el caballo et las armas que tenia; et si la vuestra merçed fuere que me dedes un cauallo et unas armas yo vos servire oy en esta batalla tan bien como seys caualleros o si non que me tengades por traydor.» El conde don Garcia dixo entonces al rey: «Sennor, dad lo que uos demanda.» Et el rey don Sancho dixo que le placia. Et mandole luego dar un cauallo et armas. Et despues desto començose la batalla del un cabo et del otro, et murieron y muchos caualleros et mucha la otra gente de amas las partes. Et murio y de la parte del rey don Garcia un caballero muy preciado que auie nombre Gonçalo Dansurez; pero al cabo fueron maltrechos los castellanos et fue ferido el conde don Nunno, et priso el conde don Garçia et derribando del cauallo al rey don Sancho prisole luego el rey don Garçia su hermano et diole a guardar a seys caualleros et fue en ello de mal acuerdo. Et fue en alcançe de los que fuyan. Et el rey don Sancho dixo aquellos que le tenian: «Barones, dexadme yr, et saldre de todo vuestro regno que nunca jamas y fare mal nin dapno ninguno. Et partire conbusco quanto y ouiere.» Et ellos dixieronles que no lo non farian por ninguna guisa, mas quel ternian guardado sin otro mal ninguno que le fiziesen, fasta que viniese su hermano el rey don Garçia. Et ellos estando en esto, llego Haluar Hannez el cauallero a quien el rey diera el cauallo et las armas entrante en la batalla, et dio bozes contra aquellos caualleros et dixoles: «Dexad, traydores, al rey don Sancho.» Et esto dixiendo fue ferido en ellos muy de rezio, et derribo luego los dos dellos, et vençio los otros; et ganoles los cauallos de los dos dellos, et el uno dio al rey don Sancho et el otro se touo para si. Pero dize en otro lugar la estoria que el Cid fue este que le libro. Et fuese con su sennor para una mota onde estauan pieça de caualleros. Et començo a dezir: «Ahe vos el rey don Sancho nuestro sennor et benga vos en miente el buen prez que castellanos ouiestes siempre, et non le queredes perder.» Desi llegaron ally bien quatrocientos caualleros al rey don Sancho de aquellos que yuan ya vencidos. Et ellos estando alli bieron benir al Cid con trezientos caualleros ca non se açertara con la primera batalla et nos abemos a dezir la una razon et la otra en este fecho, pues que la estoria lo departe ansi; et el rey don Sancho quando sopo que Ruy Diaz el Cid, plogole con el mucho et dixo: «Agora desçendamos a llano pues que el Cid es benido et qreed que bençer los hemos.» Et fue a el resciuiole muy bien, et dixole: «Bien seades benido, Cid bien abenturado, ca nunca vasallo acorrio a sennor a mejor tiempo e sazon que vos agora a mi.» Et dixole el Cid: «Sennor, bien creed que uos cobraredes et bençeredes el campo o yo morre.»

CAPITULO X

De como el rey don Sancho lidio la segunda bez
con el rey don Garçia. Et le priso et le echo en fierros
et metiole en el castillo de Luna.

[E] Llos fablando en esto llego el rey don Garçia del alcançe en que era ydo, et benie muy alegre cantando et departiendo a sus caualleros como abia vencido al rey don Sancho y le tenie preso. El beniendo ansi, llego le el mandado como era el rey don Sancho sallido, et quel tollieran por fuerça aquellos seys caualleros a quien el le dexara, et que queria lidiar con el otra bez. Quando esto oyo el rey don Garçia pesole mucho de coraçon mas non pudo ya al fazer. Desi començose la vatalla muy mas fuerte que la primera, et lidiauan muy de rezio de la una parte a la otra; mas al cabo desmampararon los portogueses al rey don Garcia et fuxieron; et mataron y al ynfante don Pedro que era amo del rey don Garcia et trezientos caualleros con el. Et priso Ruy Diaz al rey don Garçia et diole a su sennor, el rey don Sancho. Et el rey mandole echar en fierros et lleuarle a Luna a un castillo muy fuerte y alli iugo en aquellos fierros XIX annos.

CAPITULO XI

De como ouieron batalla el rey don Sancho
de Castilla et el rey don Alfonso la primera bez;
et fue bençido el rey don Alfonso.

Pues que esto ouo fecho el rey don Sancho, beno luego contra el rey don Alfonso su hermano et corriole toda la tierra. Et el rey don Alfonso quando esto vido començo a defenderse del et pusieron dia sennalado et lugar en que se ayuntasen anbos et ouiesen batalla en uno, et el que benciese que tomase el regno al otro. Et vinieron a dia sennalado et lidiaron amos en un lugar que dizen Llantada, et ansi fue que vençio el rey don Sancho et segudo a su hermano, pero morieron y muchos de cada parte. Et fue en esta batalla Ruy Diaz mio Cid. Et la suerte que solian auer en los moros de matarse hermanos con hermanos, cayo entonce en los cristianos. Et el rey don Alfonso fue para Leon et pusieron otro sin que lidiasen otra bez, et el que fuese bençido que dexase el regno al otro sin contienda.

CAPITULO XII

De como lidiaron la segunda bez en Gupejera el rey don Alfonso
et el rey don Sancho, fueron presos amos el uno del otro
et fue librado el rey don Sancho por Ruy Diaz mio Cid.

En el quinto anno del reynado del rey don Sancho que fue en la era MXC quando andaua el anno de la Encarnaçion del sennor en LXXI ayuntose de cabo el rey don Sancho et el rey don Alfonso en Golpigera çerca del rio de Carrion et lidiaron et murieron muchos de cada parte et al cabo fue bençido el rey don Sancho et comienço de fuyr. Et el rey don Alfonso dolliendose estonces de los cristianos mando que los non segudasen nin los matasen. Quando el muy noble et muy esforçado cauallero Ruy Diaz mio Cid el campeador bio su sennor bencido, esforçole et dixole ansi: «Sennor, los gallegos estan agora con el rey don Alfonso vuestro hermano seguros en sus posadas et non catan de vos; et vos facet tomar los vuestros que fuyen, et acogedlos todos a vos et cras quando al alua ferir los hemos en la hueste de los leoneses et de los gallegos a sobre bienta ca ellos an por costumbre de alauar segund son bienandantes, et de chufar et de fazer grandes nuebas et de escarnescer a los otros; et cansaran fablando toda la noche, et escontra la mannana adormirse an.» Et bien ansi fue como lo dixo el Cid; et el rey don Sancho con su hueste dio en ellos et mato et priso muchos dellos, et segudo todos los otros, et fue alli preso el rey don Alfonso en la iglesia de Santa Maria de Carrion. Los leoneses quando uieron su sennor preso, dieron tornada et lidiaron muy de rezio con el rey don Sancho et prisieron otrosi. Et el Cid quando bio a su sennor leuauan preso a XIIIIº caualleros de Leon, echo en pos dellos et dixoles: «Caualleros, dad mio ssennor et darvos he el vuestro.» Respondieronle ellos; et dixieron: «Cristianos somos nos et vos et non vos queremos fazer mal et don Ruy Diez tornadvos, si nom, a uos leuaremos preso con el.» Et dixoles el Cid: «Deme uno de uos una lança ca yo non trayo ninguna; et yo seyendo solo et uos XIIII, uos beredes con la merçed de Dios que uos faciere yo mio sennor.» Et ellos no teniendo en nada un cauallero solo para tantos, dieronle lança; et el combatiose con ellos, et de guisa los sopo traer en sus torneos que todos los mato, sinon uno solo que finco cansado que non quiso matar. Et ansi como diximos libro el Cid a su sennor, et tornose con el a los castellanos, et lleuaron preso para Burgos al rey don Alfonso.

CAPITULO XIII
De como el rey don Alfonso se fue para Toledo a Almenio,
que era rey dende.

La infanta donna Vrraca quando oyo dezir que su hermano el rey don Alfonso era preso, ouo miedo que le matase el rey don Sancho su hermano por tal de tomar el regno et fue quanto mas pudo para alla con el Conde don Ansurez. Et consejaron que le sacase de la prision a plito que se fiziese monje en Sand Fagund et el rey otorgolo. Et ansi fue que con plazer del rey don Sancho ouo el rey don Alfonso a ser monge; mas por premia que por grado. Despues desto ouo don Alfonso su conseio con don Per Ansurez et saliose de noche de la mongia et fuese para Toledo al rey de los moros que auie nombre Aluieno. Et el rey moro acogiole muy honrradamente et diole muchos dones et biuio con el fasta que el rey don Sancho fue muerto ansi como contaremos adelante. Tres hermanos de los mas nobles de Leon, fueronse con el rey don Alfonso para Toledo por mandado de donna Vrraca su hermana que le guardasen et conseiase ca non quisieron ser vasallos del rey don Sancho; et fueron: Peransurez, Gonçalo Ansurez et Fernando Ansurez; pero dize don Lucas de Tuy que fueron con plazer del rey don Sancho et fue por la boluntad de Dios. Almemon, rey de Toledo, pagose del rey don Alfonso como si fuese fijo et diole muy grandes aberes, et fizole mucha honrra et jurole et fizole pleito que siempre lo onrrase y guardase demientre que con el fuese. Este pleyto mesmo fizo a el don Alfonso. Et desy fizol luego Almemon grandes palaçios et buenos açerca del Alcaçar fuera del muro por que le non fiziese ninguno enojo a el nin a sus omnes. Esto era açerca de una su huerta por que salliese a folgar quanto quisiese. Et el rey don Alfonso veyendo el bien et la honrra de aquel rey Almenon et de como era sennor de grand caualleria de moros et de la mas noble ciudad que en tiempo de los godos fue, començo a aber grand pesar en su coraçon et de cuydar de como la podria sacar de poder de los moros sy Dios le diese tiempo en que lo pudiese fazer. Et con todo esto guerreaua et lidiaua con los reyes moros que eran enemigos de Almenon, rey de Toledo, et era y muy bien andante et fazia en ello lo que deuia. Et quando eran pazes yua a caça por la montannas et por las riberas de las aguas.

CAPITULO XIIIIº

De la caça et de los signos del rey don Alfonso.

En aquel tiempo abia en ribera de Tajo mucha caça de osos et de puercos et de muchos benados. Et don Alfonso andando a caça Tajo arriba, fallo un logar de que se pago mucho que a nombre Brinnega et porque era lugar bicioso et de mucha caça et abia y buen castillo tornose para Toledo et pidio al rey aquel lugar; et el diogele; et puso el alli sus monteros et sus caçadores cristianos et finco el lugar por suyo. Et el linage de aquellos finco alli fasta don Johan el terçero, arçobispo que fue de Toledo, que ensancho el lugar a los pobladores et poblo el Barrio de Sant Pedro. Despues desto fuese un dia el rey Almenon para su huerta con grand companna de moros para aber y solaz, et touo mientes a ciudat et asmo por qual guisa podrian ganar cristianos tal ciudad como aquella. Et cuando el rey ouo mucho andado por aquella huerta cuydando en esto, el rey don Alfonso yazia sobre un aruol como si dormiese. Et oyo como el rey Almemon tomaua conseio con sus moros si podria ser presa por fuerça aquella ciudad tan fuerte. Et respondiole uno dellos en esta guisa: «Si a esta cibdad fuese tollido el pan et las bendimias et las frutas VII annos uno en pos otro, estando todavia cercada a los ocho annos bien podria ser presa por mengua de bianda.» Et el rey don Alfonso retouo todo este bien en su coraçon. Et despues desto cacaescio que un dia por pasqua de los moros quando matauan ellos el carnero, salio el rey Almemon con grand companna de sus moros para yr a degollar el carnero a aquel lugar do abian acostumbrado de degollar. Et sallio con ellos el rey don Alfonso con sus cristianos por onrrarle. Et don Alfonso era muy fermoso cauallero et fiera cosa et de muy buenas costumbres et pagaronse mucho del los moros. Et andando el con Almemon dos moros que tenia en pos dellos dixieron uno a otro: «Que fermoso cauallero es este cristiano et que de buenas mannas; meresce ser sennor de grand tierra et de todo bien». Et respondiole el otro moro et dixole: «Yo sonnaba esta noche que este don Alfonso entraua por Toledo caualgando en un puerco». Et dixo el otro moro: «Sin falla, este ha de ser sennor de Toledo». Et ellos esto fablando alçaronsele los cabellos al rey don Alfonso, todos enfiestos arriba. Et dize don Lucas de Tuy que el rey Almemon que gelos apremio ayuso con la mano para allanargelos, mas que los cabellos que se alçauan mas asuso. Et pues el carnero fue degollado tornaronse a la villa. Et el rey Almemon que oyera bien quanto los dos moros dixieran fiçolos llamar et mandoles que dixiesen que era aquello que dezian quando yuan a degollar el carnero. Et ellos contarongelo todo, et el rey cuando esto oyo mando venir todos sus sabios ante si et contarongelo todo segund que aquellos moros abian dicho et de como se ersieran arriba los cabellos del rey don Alfonso. Los moros sabios quando esto oyeron entendieron como don Alfonso abia a ser sennor de Toledo et conseiaronle que le matasse. El rey dixo que lo non faria mas que se seruiria del en guisa que non beniese ende danno et non quiso quebrantar la jura que abie fecho lo uno porque le amaba mucho de coraçon, lo al porque le auia fecho grand seruicio. Et enbio por el rey don Alfonso et mandole que jurase que mientre que el biuiese nin fuese contra el nin contra sus fijos nin les biniese mal ninguno por el. El rey don Alfonso jurogelo, et prometiole que fuese con el contra todos los omnes del mundo que fuesen contra el. Et de aquella hora adelante fue el rey don Alfonso mas amado del rey Almemon et mas su amigo. Et el rey don Alfonso auia a esa sazon por su consegero al conde don Per Ansurez, et guiauase por su consejo. Mas agora deja la estoria de fablar del rey don Alfonso et torna a contar del rey don Sancho de commo fizo despues que el rey don Alfonso fue para Toledo.

CAPITULO XV

De como el rey don Sancho ouo el regno de Leon

Desque el rey don Alfonso se fue para Toledo, el rey don Sancho allego sus huestes muy grandes et fuesse para Leon. Et maguer que los leoneses quisieran amparar la ciudad quanto podieron, prisola el rey por fuerça et desy todas las otras cosas que eran del rey don Alfonso; et pusose corona en la cabeça et llamose rey de tres regnos. Et cuenta la estoria que era omme muy fermoso et cauallero muy esforçado. Et la infanta donna Vrraca et los çamoranos abian sabiduria de como el rey don Sancho la queria deseredar de aquello que le auia dexado su padre, tomaron a don Arias Gonçalo, amo de la infanta donna Vrraca, et fizieronle su cabdillo porque se pudieren amparar con el de los castellanos.

CAPITULO XVI

De como el rey don Sancho tomo Toro a la infanta donna Eluira su
hermana et la meytad del Infantadgo et a donna Vrraca la otra meytad.

Pues que el rey don Sancho ouo tomados los regnos de sus hermanos quiso otrosi toller la tierra a sus hermanas por quel dixieron que se dolien mucho del rey don Alfonso porque audaua foydo et desterrado et demas que tenia el que por conseio dellas auia sallido de la mongia, et mayormente por donna Vrraca que era hermana mayor et mas sesuda et que amaba el mucho. Et fuese con toda su hueste para Toro et tomola a la infanta donna Eluira con toda la meytad del Infantadgo que tenie et tomo a donna Vrraca toda la otra meytad del infantadgo. Et desy enbiole dezir que le diese a Camora et que el le daria en que biuiese et quanto ouiese menester. Et ella enbiole dezir que non gela daria por ninguna guisa pues que su padre gela diera. Sus vasallos consejaron antes al rey que se fuese para Burgos et folgase y el yuierno, et que guissase su companna, de caualleros et de armas et de lo al que ouiese menester et quando entrase el berano que fuese cercar Çamora. Et el rey don Sancho fizolo ansi, et enbio sus cartas por toda la tierra, que fuesen ayuntados, caualleros et peones, en Sant Fagund el primero dia de Março. Quando los de tierra uieron las cartas que les enbiaba el rey non osaron y fazier al ca maguer era moço que entonçe le binien las baruas. Et era muy fuerte et temienle todas las gentes mucho.

CAPITULO XVII

De como el rey don Sancho beno açercar Camora.

Andados VI annos del regnado del rey don Sancho que fue en la era de MC quando andaua el anno de la Encarnaçion en MLXII et del imperio de Henrrique en XIIII pues que todas las gentes fueron ayuntadas en Sant Fagund que el rey don Sancho les mandara, plogole mucho quando lo supo et con grand plazer que ende ouo alço las manos a Dios et dixole: «¡Loado seas tu, Sennor! que me das los regnados que fueron de myo padre». Despues que esto dixo, mando pregonar por toda la ciudad de Burgos que salliesen todos aguardar su senna. Et el dia que sallieron de Burgos fueron albergar a Fromesta. Otro dia pasaron por Carrion; mas non quiso el rey y albergar et fuese para Sant Fagund, do estaua toda su gente atendiendole et puso el fuera de la villa. Et desque fue passada la primera hora de la noche, mando mouer toda la hueste; et al terçer dia llegaron a Camora, et posaron en la ribera de Duero. Et mando el rey pregonar por toda la hueste que estouiesen todos quedos et non feziesen mal a ninguno fasta que gelo mandase. Desy caualgo el rey con todos los de su mesnada et fue andar en derredor de Camora et uio como estaua toda en penna tajada et los muros et las torres mucho espesos en ella, et de la otra parte el rio de Duero que le corrie al pie; et dixo a aquellos que andauan con el: agora bed como es esta villa fuerte; yo creo que le non podian dar batalla moros et cristianos; et si yo esta pudiese auer de mi hermana por auer o por canbio cuydaria ser sennor de toda Espanna.

CAPITULO XVIII

De como enbio dezir el rey don Sancho a donna Vrraca su hermana que le diese a Camora.

Pues que el rey don Sancho esto ouo dicho, tornose para sus tiendas et enbio luego por el Cid et dixole: «Cid, bien sabedes como uos crio mi padre en su casa mucho honrradamente et fezovos cauallero et mayor de toda su casa en Coymbra quando la gano de moros; et quando el se querie fincar en Cabeçon, acomendouos a todos sus fijos, et iuramosle todos que vos feziesemos algo; et yo fizevos sennor et mayor de toda mi casa, et diuos de mi tierra mas que un condado. Quierouos agora rogar como a amigo et buen vasallo que me bayades a Camora et digades otra vez aun a mi hermana donna Vrraca Fernando que me de la villa por auer o por cambio et yo le dare Medina de Rioseco con todo su infantadgo fasta Valladolid, et aun Tiedra que es muy buen castillo; et jurarle he con doze de mis vasallos que nunca jamas le quebrante la jura et la postura que con ella fiziere. Et si esto non quisiere fazer dezidle que gela tomare por fuerça». Et el Cid besole entonçes la mano et dixole: «Sennor, para otro seria tal mandado como este de leuar mas para mi es guisado, ca yo fuy criado en Camora do me mando criar vuestro padre con donna Vrraca en casas de don Arias Gonçalo, et conosco a don Arias et a todos sus fijos, et por esto fare muy de grado este mandado». Et ridiosse entonçes el Cid et fuese para Camora con XV de sus caualleros; et quando llego acerca de la villa, dixo a los que guardauan las torres que non le tirasen de saeta, et el era Ruy Diaz el Cid ca benie con mandado del rey don Sancho a donna Urraca su hermana, et que fuessen saber della si le mandaria entrar. Sallio a el un cauallero que era sobrino de don Arias Gonçalo, que estaua sobre aquella guarda de la puerta, dixole entonçes que entrase que el le mandarie dar buena posada demientre que el fuese saber de donna Vrraca si le mandaria entrar alla. Et el Cid dixo que dezia muy bien et que lo queria fazer. Et el cauallero fuese para donna Vrraca et dixole como era el Cid en la villa et que le venia con mandado del rey don Sancho su hermano. Et ella dixo que le plazia con el, et que uiniese ante ella et sabria que demandaua; et mando a don Arias Gonçalo que le fuesse rescibir con todos los caualleros que y eran. Et pues que el Cid entro por el palacio resçiuiole muy bien donna Urraca et dixole que fuesse muy bien benido; desy asentaronse amos, et dixo donna Vrraca: «Cid, uos sabedes como vos fuestes criado comigo aquí en Camora en las casas de don Arias Gonçalo, et de como vos mando el rey don Fernando quando se queria finar que conseiasedes a sus fijos lo mejor que vos pudiesedes, et por ende vos ruego que me digades que cuyda fazer el rey don Sancho mi hermano que le beo estar aqui asentado con toda Espanna, o a quales tierras cuyda yr.» Entonçes dixo el Cid: «Mandadero et carta non deuen prender muerte; et si vos me segurades deziruos he lo que el rey don Sancho vos enbia dezir». «Et dixo ella que faria como don Arias Gonçalo mandase. Dixo don Arias Gonçalo que era bien de oir lo que su hermano le enbiaua dezir». «E si para ventura quiere yr contra moros et uos demanda ayuda, bien es que gela dedes, et yo darle he quinze de mis fijos bien guisados de cauallos et de armas et de viandas siquiere por diez annos». Donna Vrraca dixo estonçes al Cid que dixiese en saludo lo que queria. Mio Cid dixo ansi: «El rey don Sancho vos enbia saludar et dize uos que le dedes Çamora por auer o por canbio et que uos dara desde Villalpando fasta Valladolid et Medina de Rioseco con todo su infantadgo, et Tiedra que es muy buen castillo et fuerte; et que nunca vos vaya contra ello. Et si gela non quiserdes dar enbiavos dezir que uos la tomara.»

CAPITULO XIX

Del acuerdo que ouo el infanta donna Vrraca et los de Camora si darien la villa al rey don Sancho.

Quando donna Vrraca esto oyo fue muy cuytada et ouo grand pesar en su coraçon et dixo ansi llorando de sus ojos: «Mezquina ¿que fare con tantos malos mandados que he oydos despues que mio padre fue muerto? El rey don Garçia mi hermano tomo la tierra, et prisole et echole en fierros, et en ellos yaze lançado como sy fuese ladron o otro omne traydor. Et el rey don Alfonso otrossi tomole su tierra et enbiole a tierra de moros como si fuese aleboso, que non quiso que fuesen con el omne ninguno sinon Per Ansurez et sus hermanos que tenia con el. Et a mi hermana donna Eluira tomole Toro sin su grado, et a mi quiere tomar Camora. Agora se abriese la tierra conmigo por que yo non visse tantos pesares». Et con la grand sanna que auia, dixo contra el rey don Sancho su hermano: «Yo mugier so, et bien sabe el que yo non lidiare con el, mas yo lo fare matar a furto o a paladino». Don Arias leuantose entonçes et dixo: «Sennora donna Vrraca, en uos quexar mucho et llorar non fazedes recabdo, ca esto es bondad et seso: tomar conseio a la ora de la grand cuyta et escoger aquello que sera lo meior, et nos ansi lo fagamos. Mandad que se alleguen todos los de Camora en Sant Saluador, et sepamos si querran et tener en ello conbusco, pues que uestro padre vos dexo por ssennor; et si ellos quisieren tener la villa conuusco, nin la dedes por auer nin por canbio mas si non quisieren, luego nos espidamos et nos bayamos a Toledo a los moros do se fue vuestro hermano el rey don Alfonso». Doña Vrraca fizo ansi como le conseio su amo, et mando pregonar por toda la villa que se llegasen todos en Sant Saluador; et pues que fueron todos ayuntados, dixoles: «Vasallos et amigos, yo so aqui benida por vos mostrar como el rey don Sancho mi hermano me enbia dezir que le diese la villa por auer o por canbio sy non que se la tomara el: et si uos quisieredes estar comigo como buenos vasallos et leales, no gela dare yo». Et leuantose estonçes un omne bueno ançiano de los mas onrrados de la villa, que dizien don Nunno, et con consentimiento de conceio, et dixo: «Sennora, gradescavoslo Dios por quanto nos quisiestes onrrar en uenir a nuestro conceio; et nos somos vuestros vasallos, et nunca vos desanpararemos fasta en la muerte, et con vos combremos quanto pudieremos auer ante que nunca demos la villa sin vuestro grado. Quando esto oyo la infanta donna Vrraca plugole mucho de coraçon et dixo al Cid: «Id vos et dezid a mi hermano que antes morre con los de Camora et ellos conmigo que le de la villa nin por cambio nin por auer». Et espidiose estonçe el Cid et fuese por el rey don Sancho, et dixole todo el fecho de como era que por ninguna guisa no le querian dar la villa.

CAPITULO XX

De como el rey don Sancho mando con sanna al Cid que saliesse de la tierra, et de como enbio por el.

Cuando el rey don Sancho oyolo lo que le dixiera el Cid fue mucho ayrado contra el et dixole: «Vos conseiastes esto a my hermana porque fuestes aqui criado con ella, et si non fuese por que mio padre me vos dexo encomiendado yo vos faria ende enforçar. Mandovos que de aqui a nuebe dias que me salgades de toda la tierra en guisa que vos non falle en toda ella». Et el Cid fuese entonces para su tienda et demando por sus vasallos et sus atenedores et sus amigos et fuese esa noche aluergar a Castro Nunno; et obo su conseio de yrse a Toledo a los moros do era el rey don Alfonso. Et quando aquello uieron los condes et los ricos omnes de la hueste, fueronse para el rey et dixieronle: «Sennor, non deuedes querer perder tal vasallo como el Cid por ninguna cosa, et enbiad por el et non lo quitedes de vos, ca mucho perderedes y». El rey entonces vio que dezian verdad y mando llamar un cauallero que dezien Diego Ordoñez, que era fijo del conde don Ordonno et sobrino del conde don Garcia el Crespo de Grannon, et dixole: «Yd, et dezid al Cid que le digo yo que se uenga a mi; et que si lo fiziese que fara como uasallo bueno et leal et yo que le dare de tierra otro condado et que le fare mayor de toda mi casa». Diego Ordonnez caualgo luego et fuese cuando pudo en pos el Cid. Et el Cid quando lo vio resçibiole muy bien et preguntole como benia et dixole don Diego: «El rey uos enbia dezir que uos tornedes a el et que uos dara un condado en su tierra et fara siempre mas algo et mayor de toda su casa et lo que uos el dixo que lo non fizo si non con grand sanna que auia de su hermana donna Vrraca». Dixole el Cid que fallarie con sus uasallos, et como le conseiasen, que asi faria. Desi mandolos llamar et contoles aquello que le auia dicho Diego Ordonnez et ellos conseiaronle que se tornase al rey pues enbiaba por el, que mas ualia que fincas con su sennor et en su lugar, que non fuese a tierra de moros. El Cid touo que le conseiauan bien et llamo a don diego et dixole que queria fazer lo que su sennor le mandaua. Et don Diego enbiolo dezir al rey; et el rey salio a resciuir al Cid con quinientos caualleros bien a dos leguas. Et el Cid cuando bio al rey, decendio del cauallo et fuele a vesar la mano et gradesçiole mucho lo que le enbiara dezir con don Diego Ordonnez. Et el rey otorgogelo delante todos los caualleros et dixole que le farie sienpre grand algo. Desy tornose el rey para la hueste, et fizieron todos grand alegria con el.

CAPITULO XXI

De como el rey don Sancho combatio a Camora et del conseio que dio Arias Gonçalo a donna Vrraca.

En pos desto, ouo el rey don Sancho su acuerdo con sus ricos omnes et con los otros que y eran como conbatiesen Camora et mando pregonar por toda la hueste que seguisasen todos para yr combatir al otro dia. Et combatieronla muy de rezio tres dias et tres noches. En las carcauas feriendose de las espadas todas fueron allanadas et derribadas las barbacanas et ferianse de las espadas a manteniente los de dentro con los de fuera et murian y muchas gentes ademas; de guisa quel agua de Duero toda yua tinta de sangre de la villa ayuso. Quando esto uio el conde don Garcia de Cabra, ouo muy grant duelo de la gente que se perdia ansi, et fuese para el rey, et besole la mano et dixole: «Sennor, mandad que dexen de combatir la villa ca perderedes mucha gente de la vuestra et tenedla çercada, et por fambre la prenderedes mucho ayna». El rey mando entonçes que la dexasen de conbatir, et que la supiesen quantos omnes morieron y et fallaron que eran muertos mil et treynta. El rey quando lo oyo, con el grand pesar que ende ouo, mando luego de cabo çercar toda la villa en derredor et dizen en los cantares que la touo çercada siete annos; mas esto non puede ser, ca non regno el mas de seys annos segund que fallamos en la coronica, et en estos seys annos fizo esto que auemos ya contado. Et conbatiola cada dia muy de rezio, et duro esta çerca un grant tiempo. Et cuenta la estoria que andando el Cid solo un dia en derredor de la villa que se fallo con XIIII caualleros et que lidio con ellos et mato al uno dellos et que desbarato los otros. Quando don Arias Gonçalo uio la lazeria grande en la gente de fambre et de mortandat dixo a la ynfanta donna Vrraca: «Sennora, pidovos por merced que mandades llegar todos los çamoranos et que les digades que den la villa hasta nueve dias al rey don Sancho, por ser leales an sofrido mucho mal et mucha lazeria. Et nos bayamos para uestro hermano el rey don Alfonso, que nunca en Camora moraredes por el mio grado con el rey don Sancho». La infanta donna Vrraca fizolo ansi, et enbio por todos los de Camora et dixoles: «Amigos uos auedes estado muy buenos et muy leales et sufriestes mucha lazeria por fazer lealtad, et abedes perdidos los parientes et amigos et porque yo beo que abedes fecho asaz en esto, mandouos que dedes la villa al rey don Sancho de aqui a nuebe dias, et yo yrme para Toledo a mi hermano don Alfonso». Los de Camora quando esto oyeron, ouieron grand pesar porque tan luengo tiempo auian estado çercados et agora en cabo abian a dar la villa, et acordaronse todos los mas yr con la infanta et non fincar y en la çiudad.

CAPITULO XXII

De como el rey don Sancho rescibio por uasallo a Bellido Adolfo, et le dixieron los de Camora que se guardase del.

Quando esto vio Vellido Adolfo dixo a donna Vrraca: «Sennora yo bine a Camora con treinta mios basallos, et serui uos con ellos muy bien, loado a Dios, et tiempo, et demandeuos que me fiziesedes algo ansi como vos sabedes, et nunca lo quisiestes fazer; et agora, si uos me lo atorgasedes, yo tiraria al rey don Sancho de sobre Camora et faria desçercar la villa». Et dixole donna Vrraca: Bellid Adolfo, dezirte la palabra que el sabio dixo: que bien merca ell omne con el torpe o con el cuytado; et tu asi faras comigo. Pero non te mando yo que fagas ninguna cosa que tu as pensado mas digote que non a omne en el mundo que a mio hermano tolliese de sobre Camora et me fiziese desçercar que yo no le diese que quier que me el demandase». Quando esto oyo Bellid Adolfo, besole la mano et fuese luego por la puerta de la villa, et fablo con el portero et dixole que si le biese en cuyta que le abriese luego la puerta, et diole el manton que cobria por ende. Desy fuese para su posada et armose et caualgo en su cauallo et fuese para casa de don Arias Gonçalo et dixole: «Bien sabemos todos que porque yazedes con donna Vrraca que por eso non queredes que nin fagan pleyto nin cambio con su hermano». Quando estas palabras oyo don Arias Gonçalo, pesole muy de coraçon et dixole: «Mal dia yo nasci quando en mi bejez me dizen tales palabras como estas et non e quien me bengue de quien me las dize». Leuantaronse entonces sus fijos, et armaronse muy ayna, et fueron en pues Bellid Dolfos que yua fuyendo contra la puerta de la villa. Mas el portero luego que le vio abriole la puerta de la villa ansi como lo abia con el fablado. Et el fuese para el rey don Sancho, et besole la mano et dixole unas palabras falsas et con mentira: «Sennor, porque dixe al Conseio de Camora que vos diesen la villa, quisieronme matar los fijos de don Arias Gonçalo; et yo uengome para uos, et fagome uestro uasallo, et yo guisare como se vos de Camora a cabo de pocos días, si Dios quisiese: et esto que vos digo, si lo non feziere, que me matades por ello». El creyolo e resciuiolo por basallo et honrrolo mucho, et era su priuado. Et otro dia mannana salio un cauallero de la villa en el andamio et dixo a grandes bozes de guisa que todos los de la hueste lo oyeron: «Rey don Sancho, parad mientes en lo que uos quiero dezir. Yo so cauallero fidalgo, et mio padre et mios abuelos por lealtad se preciaron, et quierouos desengannar et dezir la verdad si me quisierdes creer. Digouos que de aqui de la villa es salido un traydor que dizen Vellid Adolffo, por matar vos, et vos guardar vos del. Et esto uos digo, que si por bentura vos beniere otro yerro alguno, que non digan despues los de Espanna que uos non fue antes dicho. Pero dize aqui el arçobispo de Toledo que en poridat gelo enbiaron dezir los de Camora que se guardase; et el rey gelo agradescio mucho, et les enbio dezir que si la villa prisiese que les faria mucho bien et mucha merced por ello. Et Bellid Adolfo quando estas palabras oyo, fuese para el rey et dixole: «El viejo de Arias Gonçalo es muy sabidor, et por que sabe que uos fare yo auer la villa manda aquesto dezir». Pues que esto dixo demando por su cauallo, et faziendo semeiança que se queria yr a otra parte porque le pesaua mucho de aquello que del dixieran. El rey trauole de la mano et dixole: «Mi amigo et mi vasallo, non dedes por esto nada que bien vos digo que sy yo gano a Camora, que yo vos faga de alla mayor et meior, ansi como lo es agora don Arias Gonçalo». Vellid Adolfo besole a la ora la mano et dixole que le diese Dios vida et salud con que lo conpliese. Mas como quier que el traydor esto dixiese al tenia el pensado en el coraçon.

CAPITULO XXIII

De como Vellid Adolffo mato al rey don Sancho, et de lo que y fezo mio Cid Ruy Diaz el Campeador.

En pos desto aparto Vellid Adolfo al rey et dixole: «Sennor, si lo tenedes por bien caualguemos amos solos et bayamos andar derredor de Camora et beredes vuestras cauas que mandaste fazer, et yo mostrarvos he el postigo que llaman los çamoranos de Arena; et desque annochesciese darme hedes cient caualleros fijos dalgos que bayan conmigo, et armarnos hemos et yremos de pie; et como los çamoranos estan flacos de fambre et de lazeria, dexarse an vencer, et nos abriremos las puertas et entraremos et tenerles hemos abiertas fasta que entren todos los de vuestra hueste, et ansi tomaremos la villa». El creyolo et dixo que dezia muy bien. Et caualgaron amos, e ansi a derredor de la villa alongados de la hueste catando el rey por do podria mas ayna prender et veyendo de sus cauas mostrole aquel traydor el postigo que le dixiera por do entrarien la villa; et pues que le ouieron toda andada en derredor, por y solazandose; el rrey traya en la mano un benablo dorado pequenno como lo auien estonces los reyes por costumbre et diole a Vellid Adolfo que gelo touiese, et el rey apartose aquello que el omne non puede escusar. Et Vellid Adolfo fue con el, et quando vio el rey estar de aquella guisa, alço el venablo, et diole por las espaldas et salliole de la otra parte de los pechos. Et pues que el rey ouo ferido bolvio la rienda al cauallo, et fuese quanto mas pudo para el postigo que el mostrara al rey. Et ante desto fiziera ya otra traycion, ca matara al conde don Nunno ansi como non deuiera. Roy Diaz quando le uio ansy yr fuyendo preguntole por que fuye; et el non le quiso dezir nada. El Cid entendio entonces quel auia fecho nemiga o que auia muerto al rey pues ANSI yua fuyendo, ca el era mucho su priuado que nunqua se partie del. Et demando el cauallo a grand priessa, et demientre que gelo dauan alongose Bellid Adolfo. Et con la grand quexa que auia de su sennor luego que tomo la lança fuese a su via a poder del cauallo que non atendio a que le pusiesen las espuelas. Et alcançole delante la villa, et feriole de la lança et metiole por medio de las puertas adentro, et dizen que lo mato y el cauallo, et que ouiera a el muerto sy las espuelas troxiera. Pero dize el arçobispo don Rodrigo quel non pudo alcançar por las espuelas que le non pusieran; mas que le segudo fasta las puertas de la villa, et de ally maldixo el Cid a todo cauallero que sin espuelas caualgase. Et en todos los fechos darmas por do el Cid pasara non fallan los omnes buenos que de sus barraganias fallan ninguna en quel trauar, si non en aquesta que non entro en pos de el por las puertas adentro, et que le non mato pues le alcançaba. Pero que non lo fezo el en ninguna manera por razon de couardia nin por miedo que el ouiese de muerte nin de prision, mas fue trascuerdo del que se non apercibio ende tanto como non deuiera.

CAPITULO XXIV

De como Vellido Adolfo fue preso.

Pues que Vellid Adolfo entro en Camora con el gran miedo que auia fuesse meter so el manto de la infanta donna Vrraca Fernando. Et dixole don Arias Gonçalo: «Sennora pidovos por merçed et por Dios que dedes a este traydor a los castellanos. Et sinon uenirvos a ende muy grand dapno, ca ellos querran reptar Camora et despues non la baldremos nos». Et dixo le donna Vrraca: «Don Gonçalo, conseiadme uos que faga del en guisa que non muera por esto que ha fecho». Respondiole don Arias: «Pues dalde vos a mi, et yo mandare guardar fasta tres IX dias; et sy los castellanos vos reptaren, dargelo hemos; et si non nos reptaren a estos plazos pasados, echarle hemos de la villa de guisa que nunqua iamas paresca ante nos». De si tomole don Arias Gonçalo, et mandole echar en dos pares de fierros e guardolo muy bien.

CAPITULO XXV

De la muerte del rey don Sancho.

Los castellanos fueron entonçe buscar su sennor, et fallaronle ribera de Duero do yazia mal ferido de muerte; mas non avia aun perdido la fabla; et tenia el benablo en el cuerpo que le pasaba de la otra parte, mas non gelo osauan sacar por miedo que morria luego. Et llego y un maestro de llagas que andaua en la hueste, et mandole serrar el astil del un cabo et del otro por miedo que non perdiese la fabla. Et dixole entonçes el conde don Garcia de Cabra, el Crespo de Grannon: «Sennor, penssad de vuestra alma, ca mucho tenedes grande mala ferida». Et dixole el rey: «Bendito seades conde, que tan bien me consejades, ca bien beo que muerto so, et matome el traydor de Bellid Adolfo que se auia fecho mi basallo; et bien tengo que esto fue por mis pecados et por las soberuias que fiz a mios hermanos et pase el mandamiento et la jura que fiz a mi padre que non tolliese a ninguno de mios hermanos nada de lo suyo». Et el rey esto diziendo llego el Cid et finco los ynoios antel et dixo ansi: «Sennor, yo finco desanparado et sin conseio, mas que ninguno de vuestros vasallos. Quando vuestro padre el rey don Fernando partio sus regnos, acomendome a uos et a todos vuestros hermanos que me feziesen algo et yo desanpare los a todos por vos et bine vos fazer seruicio et fize a ellos mucho dapno. Et agora non me es menester de yr a los moros ante don Alfonso vuestro hermano, nin de fincar con los cristianos, ante doña Vrraca ca bien tiene que quanto mal les uos feziestes que yo uos lo oue conseiado. Et por ende uos pido merced que uos uenga en miente de mi, ante que uos finedes». El rey mando entonces que le asentasen en el lecho; et estaua y ante el condes, et ricos omnes et arçobispos et obispos, et dixoles ansi: «Amigos et basallos, en todo quanto el Cid ha dicho dize grand uerdad, et por ende ruego yo al conde don Garcia ansi como a buen basallo et leal, que quando biniere mi hermano don Alfonso de tierra de moros, que le ruegue que le faga algo al Cid et que le resçiba por su basallo». El conde besole por ello la mano et dixole que lo faria. Et el rey dixo estonces a todos: «Ruegovos ansi como amigos et a basallos buenos et leales, que digades a mi hermano don Alfonso que me perdone de quanto tuerto le fize et que roguedes a Dios por mi que me aya el alma. Despues que esto ouo dicho, demando la candela et salliole luego el alma. Et fizieron todos los de la tierra muy grand duelo por el. Et dize el arçobispo don Rodrigo que derramaron todos por el fuyendo a cada parte, et dexaron todas sus cosas, et que ouo y muchos dellos muertos et presos. Mas la caualleria de los nobles castellanos, metiendo sus mientes a los que deuian, et guardando su lealtad como sienpre su linaie la guardara et la fama que ellos auien de armas estouieron fuertes. Despues desto tomaron la una partida de los altos omes de la hueste, en uno con los obispos, el cuerpo de su sennor el rey don Sancho, et lleuaronlo para el monasterio de Onna, et enterraronlo y muy honrradamente ansi como conuiene a rey. Et a la partida finco con la hueste ally sobre Camora.

CAPITULO XXVI

De como Diego Ordonnez repto a los de Camora et de lo que y dixo don Arias Gonçalo.

Pues el rey don Sancho fue enterrado, tornaronse los ricos omnes y los perlados a la hueste. Et ouieron todos su acuerdo como enbiasen desafiar a los de Camora; et levantose el conde don Garcia de Cabra, et dixo: «Amigos, ya bedes que perdido auemos nuestro sennor el rey don Sancho, et matole el traidor Bellid Adolfo seyendo su basallo, et los de Camora resçibieronle en la villa; asy como nos cuydamos et nos fue dicho, fezolo por conseio de los camoranos; et si aqui ouiese alguno que los quiera reptar por ende todos los otros le faremos buen pleyto que le cumplamos de armas et de cauallos et de todo quanto ouiere menester fasta que el riepto sea pasado». Despues que este ouo dicho el conde callaron todos que ninguno non fablo. Desy a gran pieça leuantose un cauallero castellano que auie nombre Diego Ordonnez, conde de grant guisa et mucho esforçado cauallero et fijo del conde don Ordonno de Lara, et dixoles: «Si me otorgades todos los que el conde ha dicho, yo yre reptar Camora por muerte del rey don Sancho nuestro sennor». Et ellos otorgarongelo, et alçaron las manos para gelo conplir. Don Diego fuese para su posada, et armose muy bien, et caualgo en su cauallo et fue reptar a los de Camora. Et quando fue açerca de la villa, cubriose del escudo por que le non firiesen de saeta et comenco a llamar a grandes bozes a don Arias Gonçalo. Et un escudero, que estaua encima del muro, fue a don Arias Gonçalo et dixole: «Sennor, un cauallero castellano esta cerca de la ciudat bien armado llamando vos a grandes bozes; et si queredes tirarle he de ballesta o lo ferre a el o le matare el cauallo». Et dixole don Arias Gonçalo que lo non feciese por ninguna manera. Et don Arias Gonçalo, con sus fijos que le aguardauan, subio suso en el muro por beer que demandaua aquel cauallero, et dixole: «Amigo, ¿que demandades y?». Et dixole Don Diego: «Los castellanos an perdido su sennor; et matolo el traydor Bellid Adolfo seyendo su vasallo, et cogisteste en Çamora. Et por ende digo que es traydor, et el que traydor tiene consigo si sabe de la traycion e si gelo consintio. Et riepto a los çamoranos tanbien al grande como al pequenno, et al muerto et al biuo, et al que es por nascer ansi como al que es nasçido et a las aguas que beuen, et a los pannos que vistieren, et a las piedras del campo. Et si tal ha en Camora que diga de non, lidiar gelo he; et si Dios quisiere que yo besca, fincaredes tales quales yo digo». Respondiole don Arias Gonçalo: «Si yo so tal como dizes tu, no ouiera de naçer; mas en cuanto tu dizes en todo as mentido, et dezirte quiero como: ca lo que los grandes fazen non culpa los pequennos nin los muertos otro sy non son culpados de lo que non vieron nin sopieron. Mas sacame ende los muertos et las otras cosas que non an entendimiento, et por todo lo al dezirte que mientes, et lidiartelo he o dare quien te lo lidie. Et sepas que todo aquel que riepta conçeio, que debe lidiar con cinco uno en pos otro; et benciendo aquellos cinco, deue sallir por verdadero; et sy alguno de aquellos cinco le matase o le uenciere deue fincar por mentiroso». Quando esto oyo Don Diego pesole ya quanto, pero encubriose muy bien, et dixo ansy: «Don Arias, dare yo doze castellanos, et dad uos doze çamoranos, et iuren todos XXIIII sobre santos euangelios que nos iuzguen derecho, et como ellos fallaren que deuen lidiar, yo ansi lidiare». Et dixo don Arias Gonçalo que le plazia et que dizia muy bien. Desi pusieron et ouieron treguas tres nuebe dias fasta que ouieron lidiado. Mas agora dexamos aqui un poco de fablar desto et del riepto, et diremos de aquella infanta donna Urraca et del rey don Alfonso.

CAPITULO XXVIII

De como fallaron que quien reptaua conceio
que deuia lidiar con cinco uno en pos otro.

Cuenta la estoria que mientre que los mandaderos de donna Vrraca yuan a Toledo al rey don Alfonso, que sallio don Arias Gonçalo fuera de la villa por la tregua que abia con los de la hueste, ansi como dixiemos ya, et fuese beer con los castellanos et yuan todos sus fijos con el et otros caualleros muchos de la villa. Et ayuntaronse todos los ricos omnes et caualleros que eran en la hueste, et acordaron de como feziessen sobre aquel riepto que auia fecho. Et touieron por bien de fazer doze alcaldes del un cabo et doze del otro que judgasen como deuien lidiar quien reptaua conceio; et fizieronlo ansi. Et pues que ouieron todos aquellos XXIIII acordado que aquellos que fallaran que era derecho, leuantaronse dos de aquellos que fallaran que eran mas sabidores et mas honrrados uno de los castellanos et otro de los de Camora, et dixieron ansy: que fallauan por cierto derecho que ansy era escrito, que todo aquel que riepta conceio que fuese cabeça de arçobispado o de obispado que deuia lidiar con çinco en el campo uno en pos otro. Et que a cada uno dellos le tomase las armas et el cauallo, et le diesen de comer tres sopas et a ueuer del bino et del agua qual el mas quisiesse. Esto otorgaron los de la una parte et de la otra que ansi fuese. Et aquellos que eran alcaldes partieronles el campo a çerca de Camora, en un lugar que dizen Santiago en el arraual çerca del rio. Et pusieron una bara en medio del cerco, et dixieron que aquel que benciese que fuese luego echar mano de aquella vara et que dixiese que auia bencido el campo, et dieronles plazo de IX dias que veniesen lidiar en aquel lugar que les auia sennalado. Despues que esto fue fecho et afirmado, ansi como dezimos, tornose don Arias Gonçalo para Camora et contolo ansy a doña Vrraca. Et ella mando luego que se llegasen todos los de la villa a conceio. Pues que fueron llegados dixoles don Arias Gonçalo: «Amigos ruegovos que si ay aqui alguno de uosotros que fuese en conceio de la muerte del rey don Sancho o que lo supiese digalo et non lo niegue: ca mas me quiero yo yr con mis fijos a tierra de moros, que non ser bençido en campo et fincar por aleuoso». Entonces dixieron ellos que non auia ninguno nin quien lo supiese nin fuesse en conseio de fazer tal cosa. Desto plugo mucho a don Arias Gonzalo et mandoles que se fuesen todos para sus posadas; et el fuese con sus fijos para su casa, et escogio quatro dellos que lidiasen, et el que fuese el quinto; et castigoles como fiziesen en el campo, et dixo que el querie ser el primero. «Et si uerdat fuere lo que dixo el castellano, yo morre primero et non bere el vuestro pesar; et si el dixo mentira, bencerlo he et uos seredes siempre honrrados».
CAPITULO XXIX

De como bencio Diego Ordonez a Pedro Arias et lo mato.

Quando llego el dia del plazo que fue el primero domingo de Junio armo don Arias Gonçalo de grand mannana a sus fijos; desy armaron a el. Et llegole mandado como andaua ya Diego Ordonnez en el campo. Et el caualgo luego et sus fijos para se yr para alla; et en salliendo ellos por la puerta del palacio, llego donna Vrraca con pieça de duennas et dixole llorando de los ojos: «Don Arias, bengaseuos enmiente de como mio padre el rey don Fernando me vos dexo en encomienda, et uos yurastes en sus manos que nunca me desamparedes, onde vos ruego que finquedes vos et non vayades lidiar, ca asaz ay quien vos escuse». Don Arias desarmose entonce, et benieron luego muchos caualleros demandarle las armas que lidiasen por el, mas el non las quiso dar a otro ninguno sinon a un su fijo que dizien Pedro Arias, que era muy baliente cauallero, pero era aun pequenno de dias et auia le ya mucho rogado que yrie lidiar con el et armole el con su mano et castigole como feziese; desi castigole et dixole que en tal punto fuesse el a saluar los de Camora como veniera Jhesu Cristo en Santa Maria por saluador del mundo. Desi fuese para el campo donde estaua atendiendo don Diego Ordonnez muy bien armado. Et benieron a ellos luego los fieles, et mostraronles el çerco; et dixieronles que aquel que bençiese que echase mano de aquella bara que estaua en medio de aquel çerco; et dixiese que auia bençido el campo. Desy dexaronlos, et salieronse fuera de aquel cerco. Et ellos tiraron las riendas a los cauallos, et dexaronse yr uno contra otro et dieronse muy grandes golpes et firieronse ansi muy de rezio; et quando fue a la sesta vez quebrantaron las astas de las lanças et metieron mano a las espadas; et dauanse tan grandes golpes que se falsauan los yelmos. Et esto les duro fasta medio dia. Quando don Diego bio que tanto se le tenia, et quel non podia bencer, binosele enmiente de como lidiaua por su sennor uengar que fuera muerto a traycion, et esforçose quanto mas pudo, et alço la espada, et tal golpe le dio que le corto el yelmo et la loriga et el tiesto de la cabeça. Pedro Arias estonces con la rauia de la gran ferida et la sangre que le corrie por los oios, abraçose a la cruz del cauallo; pero con todo aquesto non perdio las estriueras nin la espada de la mano. Diego Ordonnez quando le bio ansi estar, cuydo que era muerto et non le quiso mas ferir, et dio grandes uozes et dixo: «Don Arias Gonçalo, enbiadme ell vuestro fijo, ca este nunca uos leuara mandado». Pedro Arias quando esto oyo, maguer que era mal ferido de muerte, alimpiose la cara et los ojos de la sangre con la manga de la loriga, et fuese muy de rezio contra el et tomo la espada a amas mannos; cuydandole ferir por somo de la cabeça mas errole, et diole tan grant golpe en el cauallo que le corto las narizes a bueltas con las riendas. Et el cauallo començo de foyr con la coyta de la ferida; et Diego Ordonnez non auiendo con que le tener, quando le bio que le sacarie de la sennal dexose caer de la parte de dentro del çerco. Pedro Arias con todo esto cayo luego en tierra muerto fuera de la raya. Et don Diego echo mano de la bara que estaua en medio del cerco et dixo: «Vencido el uno, loado sea Dios», Los fieles benieron luego, et tomaronle por la mano, et leuaronle para la hueste, et desarmaronle, et dieronle a comer tres sopas et a beuer del vino et folgo un poquiello. Desi aduxieronle otras armas, et armaronle et dieronle un cauallo muy bueno et fueron con el fasta el cerco.

CAPITULO XXX
De como vençio Diego Ordonnez a Diego Arias et lo mato.

Desi salio el otro fijo de don Arias Gonçalo, que auia nombre Diego Arias, muy guartnido de armas sobre buen cauallo; et benieron el padre et los hermanos con el fasta el cerco castigandole como fiziese. Desi fueron luego los fieles, et tomaronlos amos por las riendas, et metieronlos dentro en el cerco, et sallieronse. Desi dexaronse ellos benir el vno contra el otro, et dieronse tan grandes golpes de las lanças que se falsaron los escudos. Despues dieronse de cabo otros sendos golpes en que quebrantaron las lanças; et metieron mano a las espadas que tenien muy buenas et firieronse muy grandes golpes de guisa que los yelmos iban ya cortos et las mangas de las lorigas. Quando esto bio don Diego, esforçose quanto pudo et diol tal golpe por somo del onbro que todo le fendio fasta la siella; et cayo Diego Arias muerto en tierra. Don Diego Ordonnez fue luego et trauo de la bara que estaua en medio del çerco, et dixieron que el muerto non era arrancado, ca yazia aun en el campo; mas que descendiese del caballo et que le sacase del çerco, ansy como yazia armado, et que non pusiese los pies de fuera. Don Diego fizolo asi como le mandaron los fieles, et descendio del cauallo et tomo al muerto por el pie, et tirole fasta la raya; desi echosse en tierra et sacole fuera del cerco con los pies. Desi fue otra vez poner la mano en la vara et dixo que mas querrie lidiar con un biuo que tirar un muerto del canpo. Estonces vinieron los fieles et sacaronlo, et folgo una pieça, desi comio tres sopas et beuio del bino. Et armaronle otras armas, et caualgo en vn cauallo muy bueno et fuese para el çerco.

CAPITULO XXXI

De como vencio Diego Ordonnez a Rodrigo Arias et le mato.

Don Arias con la grand cuyta que auia llamo a un su fijo que auia nombre Rodrigo Arias, que era cauallero muy esforçado et muy valiente, et era el mayor de todos los quinze, et acertarase ya otras ueces en otros torneos et fuera y muy abenturado; et dixole: «Fijo, ruegovos que bayades lidiar con Diego Ordonnez por saluar el conceio de Camora et a donna Vrraca Fernando et a nuestros hermanos; et si los uos saluardes, fuestes un buen dia nascido». Et dixole Rodrigo Arias: «Padre, mucho uos agradesco lo que me abedes dicho; et bien quiero que yo morre o yo saluare el conceio». Desi armose luego; et ayudole el padre a armar, et caualgo en su cauallo et fuese para el cerco. Desy benieron los fieles, et tomaronles por las riendas et metieronlos dentro. Et luego que los fieles fueron sallidos dexaronse yr ell uno para el otro. Et erro don Diego el golpe; mas lo erro Rodrigo Arias et diole tan grand ferida de la lança que le falso el escudo et quebranto el arzon delante la siella et fizole perder las estriueras et abraçar la ceruiz del cauallo. Mas como quier que don Diego fuese mal trecho del golpe esforço luego et fue contra el otro et diole tan grand golpe que luego quebranto la lança en el et falsole el escudo et metiole grand pieça del fierro por la carne. En pos esto metieron mano a las espadas, et dauanse grandes golpes con ellas; et dio Rodrigo Arias a don Diego una ferida tan grande que le corto todo el braço siniestro fasta el hueso. Diego Ordonnez quando se sintio mal ferido, fue contra Diego Arias et diole una ferida por somo de la cabeça que le corto el yelmo et el almofar con la meytad del casco. Rodrigo Arias otrosi quando se sintio ferido de muerte dexo la rienda del cauallo et tomo la espada con amas manos et diole tan grand golpe por la cabeça del cauallo que gela partio por medio; et el cauallo con la coyta de la ferida començo de foyr con don Diego, et sacole fuera del cerco, et alli murio el cauallo. Et alli murio Rodrigo Arias otro sy en pos don Diego, cayo del cauallo muerto en tierra. Don Diego quisiera entonces tornar al cerco et lidiar con los otros, mas non quisieron los fieles, nin touieron por bien de judgarle sy eran bencidos los camoranos o non; et ansy finco el pleito. Mas agora dexaremos aqui de fablar desto et diremos del rey don Alfonso.

CAPITULO PRIMERO

De como venieron los leoneses et los castellanos al rey don Alfonso et le reçibieron por sennor, et de la iura que le tomo el Cid.

Pues que el rey don Alfonso llego a Camora, finco sus tiendas en el campo de Santiago. Et ouo luego su conseio con la infanta donna Vrraca que era muy sabia et muy entendida duenna. Et enbio sus cartas que beniesen fazer basallaje. Quando los leoneses et los gallegos et los asturianos supieron que el rey don Alfonso era benido, fueron muy alegres, et binieron a Camora et resçibieronle por rey et sennor et fizieronle vasallaje. Despues de esto llegaron los nabarros a el, et rescibieronle por sennor a tal pleyto que iurase que non muriera el rey don Sancho por su conseio; pero al cabo non le quiso ninguno tomar la iura, sinon Ruy Diaz el Cid, sennero, que lo non quiso resçibir por sennor ni besarle la mano fasta que le jurase que era ende sin culpa ansi como agora aqui diremos. Cuenta la estoria que quando el rey don alfonso uio que Ruy Diaz non le quiso besar la mano nin resçibirle por sennor como todos los otros altos omnes et los perlados et los conceios fezieran, et dixo ansy: «Pues que uos todos me resçebides por sennor et me otorgastes que me dariades ciudades et castillos, querria que supiesedes por que me non quiso besar la mano mio Cid ca yo fazerlo ya algo, ansi como lo prometi a mio padre el rey don Fernando quando nos le comendo a mi et a mios hermanos». Roy Diaz se leuanto entonces et dixo: «Quantos uos aqui uedes, todos uos an sospecha que por vuestro conseio murio el rey don Sancho; et por ende uos digo que sy vos non saluades dello ansi como es derecho, que vos nunca besare la mano». Et dixole el rey: «Cid, mucho me plaze de lo que auedes dicho et aqui iuro a Dios et a Santa Maria que nunca lo mande, nin fuy en el conseio, nin me plugo ende quando lo supe aunque me auie echado de la tierra et por ende uos ruego a todos como a basallos que me consejedes en como me salue de tal fecho». Et dixieronle los altos omes entonce que el jurasse con doze de sus vasallos en la iglesia de Santa Gadea de Burgos, et que ansi fuese saluo. Al rey plugo deste juyzio, et caualgo et fueronse para Burgos. Et Ruy Diaz tomo el libro de los euangelios et pusole sobre el altar; et el rey don Alfonso puso en el las manos, et començo el Cid a juramentarle en esta guisa: «Rey don Alfonso, ¿uenidesme uos jurar que non fuestes en conseio de la muerte del rey don Sancho, mio sennor? Et si uos mentira iurades, plega a Dios que uos mate un traydor que sea vuestro vasallo ansy como lo era Vellid Adolfo de mio sennor el rey don Sancho». El rey dixo estonces: «Amén», et mudosele toda la color. El Cid dixo otra vez: «Rey don Alfonso, uenides me iurar por la muerte del rey don Sancho, que ni la conseiastes nin lo mandastes uos matar? Et si uos mentira iurades, mateuos un vuestro vasallo a enganno, ansi como mato Vellid Adolfo al rey don Sancho mio Sennor». Et el rey dixo: «Amén», et mudosele otra uez la color. Et ansi como dizia ansi otorgaua el rey don Alfonso et doze de sus vasallos con el. Despues que la iura fue acabada quiso besar Roy Diaz la mano al rey don Alfonso; mas non gela quiso dar; ante le desamo de ally adelante pero que el era muy atreuido et muy hardit cauallero.

II. TEXTO DEL CANTAR

Los vasallos aconsejan a don Sancho regresar a Burgos para invernar

que guiase su companna de armas et de cauallos
et fuese cercar Çamora quando entrase el berano;
et enbio sus cartas que fuesen todos ayuntados
caualleros e peones el primer dia de Março.

Emplazamiento de Zamora

5 fue andar en derredor et vio como estaua bien asentada
del un cabo le corria Duero et del otro penna tajada.
Et dixo a sus caualleros desque la houo mesurada:
«Non ha moro nin cristiano que le pueda dar batalla
et si yo esta houiese seria sennor de Espanna.»

Don Sancho pide al Cid que lleve sus propuestas a doña Urraca

10 Quierovos rogar agora como amigo et buen vasallo
que bayades a Çamora a donna Urraca Fernando
que me de la villa por auer o por cambio
et yo le dare Medina con todo su infantadgo
desde Valladolid fasta Villaelpando
15 e aun Tiedra que es buen castiello armado.
E fazerle he juramento con doce de mis vasallos
que nunca jamas le quebrante lo jurado.
Et si esto non quisiere gela tomare sin grado.

Respuesta del Cid

Estonce dixo el Cid: «Sennor, para otro seria tal mandado
20 grieue de leuar, mas para mi es guisado,
ca yo fui criado en Çamora con donna Urraca Fernando
do me mandó vuestro padre en casas de Arias Gonçalo.
Et por esto yo fare muy de grado este mandado.»
Fuese el Cid para Çamora con quinze de sus vasallos

El Cid ante Zamora. Es recibido.

25 Et quando llegó a la villa dixo a los que la guardauan
ca el era el Cid Rui Diez que venia con mandado
a donna Urraca la infanta de su hermano el rey don Sancho.
Salió a el un cauallero, sobrino de Arias Gonçalo,
..............................................................................................................
que venia con mandado del rey don Sancho su hermano
..............................................................................................................
30 e mando a sus cauallos et a don Arias Gonçalo
que le fuesen rescebir..........................................

Doña Urraca acoge cordialmente al Cid

como vos fuestes conmigo aqui en Çamora criado
..............................................en casa de Arias Gonçalo,
35 et como vos mando el rey mio padre don Fernando
..............................................................................................................
et vos ruego me digades que cuyda fazer don Sancho
que le beo estar aqui con toda Espanna assonado,
o a cuales tierras cuyda yr sobre moros o cristianos.
Entonces respondio el Cid a donna Urraca Fernando:
40 «Mandadero nin carta non deuen prender danno
et si uos me segurades......................................................................
lo que uos enbia dezir vuestro hermano el hey don Sancho»
Dixo ella que faria como mandase Arias Gonçalo
..............................................................................................................
lo que le enbiaba dezir el rey don Sancho su hermano.
45 E si por ventura quiere yr contra moros.........................................
darle he quinze de mis fijos bien guisados de cauallos
et de armas et de viandas siquier sea por diez annos»
Dixo entonces al Cid donna Urraca Fernando
que dixiese lo que querie...

El Cid expone su mensaje

50 El Cid dixo ansi: «Vuestro hermano el rey don Sancho
vos enbia saludar..............................................................................
.............................................................................................................
que le dedes Çamora por auer o por cambio
et que vos dara Medina con todo su infantadgo
et desde Valladolid fasta Villaelpando
55 et el castiello de Tiedra que es buen castillo armado,
et jurarvos ha con XII de sus uasallos
de los mas altos del reyno que nunca quebrante lo jurado.
Et si darla non quisierdes vos la tomara sin grado.»

Respuesta de doña Urraca

Donna Urraca dixo ansí, de los sus ojos llorando:
60 «Mezquina ¿que fare con tantos malos mandados?
Tomo la tierra et prisole al rey don Garcia mi hermano,
e a mi hermana donna Eluira tomo Toro sin su grado
¡se abriese la tierra conmigo porque non viera pesares tantos!»
Et con gran sanna que auie dixo contra el rey don Sancho:

Arias Gonçalo propone reunir a los zamoranos antes de tomar una decisión

...........................................................................................................
65 Leuantose entonçes don Arias Gonçalo
et dixo: «En vos quejar mucho non fazedes recabdo
.............................................................................................................
aquello que sera lo meior et nos ansi los fagamos;
..............................................................................................................
nin la dedes por auer nin por cambio,
mas si non quisieren, luego nos espidamos
70 et nos bayamos a Toledo, do se fue vuestro hermano.»
Doña Urraca fizo ansi como le conseio su amo
et dixoles pues que fueron todos ayuntados:
-“Yo so aqui venida por vos mostrar como el rey don Sancho
me enbia dezir que le diese la villa por auer o por cambio,
75 synon que se la tomara el sin grado.”

Respuesta de Doña Urraca a Vellido Adolfo

-“Dezirte he la palabra que dixo el sabio
que bien merca el omne con el torpe o con el cuytado
et tu faras ansi comigo. Pero non te mando
que fagas ninguna cosa de mal si lo tu has pensado;
..............................................................................................................
80 et fiziese leuantar a mi hermano el rey don Sancho.”
Et quando esto oyo Vellido, besole la mano.
..............................................................................................................
Le abriese luego la puerta et diole por ende un manto
et armose de todas armas, et caualgo en su cauallo
et el diziendo esto llego el Cid a su lado

Vellido Adolfo se pasa al bando de don Sancho

85 Et quisieronme matar los fijos de Arias Gonçalo;
si la vuestra merced fuese et querria ser vuestro vasallo;

Prisión de Vellido Dolfos

Despues que Vellido Adolfo fue en Çamora entrado
con el gran miedo que auia fuesa meter so el manto
de su sennora la infanta donna Urraca Fernando;

Muerte del rey don Sancho

90 Et matome el traydor seyendo mi vasallo.
Bien creo que esto fue por mis pecados
et por las soberuias que fize a mios hermanos
et la jura que pase de mi padre don Fernando
et el diziendo esto llego el Cid a su lado
95 et dixo: «Sennor, yo finco desanparado
mas que ninguno de vuestros vasallos
quando vuestro padre partio sus regnados
acomendome a vos et a todos vuestros hermanos
et yo desamparelos a todos et bine a vuestro lado
por vos fazer seruicio, fize a ellos mucho dapno.
100 Et agora non puedo yr a los moros, nin de fincar con los cristianos,
.........................................ca bien tiene doña Urraca Fernando
que quanto mal les uos feziestes, yo uos lo oue conseiado».

Encomienda del rey en favor del Cid

..............................................................................................................
105 por ende ruego yo al conde ansí como a buen vasallo
..............................................................................................................
vos faga bien et merzed et vos resciba por vasallo;
si ansi vos fiziese, tengo que sera bien consejado».
Estonce levantose el Cid et fuele besar la mano
et desy todos los altos onbres y los perlados.
110 -«Et ruegovos que digades, como amigos et basallos
..............................................................................................................

Diego Ordóñez se ofrece para llevar el reto

Desy a gran pieça leuantose un cauallero castellano,
que auie nombre Diego Ordonnez, conde de gran guisa et muy
[esforçado;
«Si me otorgades todos lo que el conde ha fablado,
yo ire reptar a Çamora por muerte del rey don Sancho.»

Reto de Diego Ordóñez a los zamoranos

115 -«Et vos digo que es traidor quien traidor tiene consigo
si sabe de la traycion o si lo ha consentido.
Et riepto a los çamoranos tambien al grande como al chico,
reto a todos et al muerto como al vivo,
et al que es por nascer ansi como al que es nascido;
120 et rieptoles las aguas que corren por los ríos
et rieptoles el pan et rieptoles el vino.
Et si alguno hay en Çamora que desdiga lo que he dicho
yo les fare desdecir et fincaredes tales quales yo digo.»

Respuesta a Arias Gonçalo

Respondiole Arias Gonçalo desta suerte ha respondido:
125 «Si yo so como tu dizes non deuiera ser nascido;
mas en quanto tu dizes todo lo has fallido,
ca lo que los grandes fazen non han culpa los chicos
nin los muertos por lo que fazen vivos.
Mas saca ende los muertos et los ninnos
130 et las otras cosas que non han razon nin sentido,
et por todo al dezirte que has mentido
et dare quien te lo lidie o lidiare contigo,
que aquel que riepta a conceio deue lidiar con cinco.
Et fincara por verdadero si venciere los cinco.
135 Et si alguno le venciere el consejo finca quito,
que non han culpa los grandes por lo que fazen los chicos
nin lo que fizieron los muertos a los viuos
nin los por nascer a los nascidos.»

Doña Urraca impide que Arias Gonçalo vaya a lidiar

De gran mannana a sus fijos armo don Arias Gonçalo.
140 Desy armaron a el et llegole mandado
como andaua diego Ordonnez pora entrar en el campo.
Et en salliendo ellos por la puerta del palacio,
llego con pieça de duennas donna Urraca Fernando
et llorando de los oios dixo: «Don Arias Gonçalo,
145 uengasenos enmiente de como mio padre el rey don Fernando
me vos dexo en acomienda et vos iurastes en sus manos...

Diego Arias entrega sus armas a su hijo Pedro Arias

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que era aun pequenno de dias et auiale mucho rogado
que yrie lidiar con el, et armole con su mano
...................................Desy fuese para el campo
150 donde estaua ya atendiendo don diego muy bien armado.

Lucha de Diego Ordóñez y Pedro Arias

non perdio las estriberas nin la espada de la mano
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dio grandes uozes et dixo: «Don Arias Gonçalo
embiadme ell uuestro fijo, ca este nunca os leuara mandado.»
Pedro Arias quando esto oyo, maguer estaua llagado.
155 Alimpiose la sangre con la manga et tomo la espada anuas manos
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et diole tan grant golpe en el cauallo
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De la bara que estaua en medio echo mano
et dixo: «Vencido a el uno, sea Dios loado.»

Juramento de Alfonso VI en Santa Gadea de Burgos

«Vos venides jurar por la muerte del rey don Sancho
que nin lo matastes nin fuestes en conseiarlo.
160 Dezid, si juro, vos et esos fijosdalgo.»
Et el rey et ellos dixeron: «Si, juramos.»
Et dixo el Cid: «Si vos supiste parte o mandado,
tal muerte murades como murio el rey don Sancho.
165 Villano vos mate que non sea fijodalgo.
De otra tierra venga que non sea castellano.»
«Amén», respondió el rey et los que con el juraron.

Respuesta del Cid a Alfonso VI

Et dixo: «Varon Ruy Diez, ¿por que me afincades tanto?,
ca oy me juramentaste eras besaredes la mi mano.»
170 Respondio el Cid: «Como me fizieredes el algo,
ca en otra tierra sueldo dan al fijodalgo
et ansi faran a mi quien me quisiere por vasallo.»






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