Literatura Española I (Medieval)
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Testimonios de los ámbitos y modos de circulación de los textos en la época alfonsí

Jean de Grouchy, De musica (med. s. XIII)

"Llamamos cantar de gesta a un canto en el que se relatan las acciones de los héroes y las obras de nuestros ancestros, así como la vida y el martirio de los santos o los sufrimientos soportados por las grandes figuras de la historia en la defensa de la fe y de la verdad, como por ejemplo la vida del bienaventurado Esteban, el primer mártir, o la historia del rey Carlos. Debe hacerse escuchar este tipo de cantares a las personas mayores, a los trabajadores y a la gente de condición modesta, mientras descansan de su labor, para que, conociendo las miserias y calamidades de otros, soporten más fácilmente las propias y retomen con más ardor sus propios trabajos. Por esta razón, estos cantares sirven para la conservación de la ciudad entera."


Partida Segunda, título XXI, ley 20:

"Apuestamente tuvieron por bien los antiguos que fiziessen los cavalleros estas cosas, que dicho avemos en la ley ante desta. E porende ordenaron, que asi como en tiempo de guerra aprendiessen fecho de armas, por vista o por prueva, que otrosí en tiempo de paz la prissiesen por oyda e por entendimiento. E por esso acostumbrauan los caualleros, quando comían, que les leyessen las estorias de los grandes fechos de armas que los otros fizieron, e los sesos, e los esfuerços, que ovieron para saber los vencer, e acabar lo que querian. E allí do non auían tales escrituras, fazíanlo retraer a los caualleros buenos, e ancianos, que se en ellos acertauan. E sin todo esto aun fazían más, que no consentían que los juglares dixessen ante ellos otros cantares, si non de guerra, o que fablassen en fecho de armas. E esso mismo fazían que quando non podían dormir cada uno en su posada, se fazían leer, e retraer estas cosas sobredichas. E esto era porque oyendo las les crescían las voluntades, e los coraçones, e esforçavanse, faziendo bien, e queriendo llegar a lo que otros fizieran, o passaran por ellos."


Wace, Roman de Rou (med. s. XII)

[El ejército normando marcha hacia la batalla de Hastings]
Taillefer, qui mult bien chantout,
Sor un cheval qui tost alout,
Devant le duc alout cantant
De Karlemaigne et de Rollant.


Raimundo Lulio, Llibre del ordre de cavayleria (h. 1275)

"Et axi como los juristes, els metges, els clergues han sciencia e libres, e oen la liço, e aprenen lur offici per doctrina de letres tant es honrat e alt l-ordre de cavayler, que non tan solament abasta que al escuder sia mostrat l-ordre de cavaylaria per pensar de cavayl [...] hoc encara seria convinent cosa que hom del ordre de cavaylaria faes scola, e que sos sciencia scrita en libres, e que fos art mostrada, asi como son mostrades les altres sciences."


Partida Segunda, título IX, leyes 29-30

Ley 29. Que cosa es Palacio, e por que le llaman assi.

Palacio es dicho qualquier lugar, do el Rey se ayunta paladinamente, para fablar con los omes. E esto es en tres maneras: o para librar los pleytos, o para comer, o fablar engasajado. E porque en este lugar se ayuntan los omes para fablar con el, mas que en otro lugar, por esso lo llaman Palacio, que quiere tanto dezir como lugar paladino. E porende conuiene que se non digan ý otras palabras, si non verdaderas e conplidas e apuestas. Ca si es en juyzio, ha menester que sean verdaderas, e muy ciertas, para librar el pleyto derechamente. E si es en el comer, deuen ser muy complidas, segund conuiene aquel lugar, e non ademas: ca non deuen estar muy callando, ni otrosi fablar a la oreja, ni mostrar por signos lo que quieren dezir, como omes de Orden, ni otrosi dar grandez bozes. Ca el Palacio, en aquella sazon, non ha de ser muy de poridad, que seria a demenos, ni de grand buelta, que seria a demas: porque mientra que comieren non ha menester de departir, ni de retraer, ni de fablar en otra cosa, sinon en aquella que conuiene, para gouernarse bien e apuestamente. E quando es para fablar como en manera de gasajado, assi como en maner de departir, o para retraer, o para jugar de palabra, en ninguna destas non se deue fazer si non como conuiene. Ca el departir deue ser de manera que non mengue el seso al ome, ensañandose, ca esta es cosa que le saca ayna de su casa; mas conuiene que lo fagan de guisa que se acrezca el entendimiento por ella, fablando en las cosas con razon, para allegar a la verdad dellas.


Ley 30. Quantas cosas deuen ser catadas en el retraer.

Retraer en los fechos o en las cosas, como fueren o son o pueden ser, es grand buena estancia a los que en ello saben auenir. E para esto ser fecho como conuiene, deuen y ser catadas tres cosas: tienpo e lugar e manera. E tiempo deuen catar que conuenga a la cosa que quiere retraer, mostrandolo por buena palabra o por buen enxemplo o por buena fazaña, otra que semeja con aquella, para alabar la buena e para desalabar la mala. E otrosi lugar deuen catar, de guisa que lo que retraxieren, que lo digan a tales omes que se aprouechen dello, assi como si quisieren castigar a ome escasso dixiendole un exemplo de omes granados, e al cobarde de los esforçados. E manera deuen catar, para retraer, de guisa que digan por palabras complidas e apuestas, lo que dixeren, que semeje que saben bien aquello que dizen, e otrosi que aquellos a quien lo dizen ayan sabor de lo oyr, e de lo aprender. E en el juego deue catar, que aquello que dixere, que sea apuestamente dicho, e non sobre aquella cosa que fuere en aquel, con quien jugaren, mas auiesas dello, como si fuere cobarde, dezierle que es esforçado, e al esforçado jugarle de cobardia. E esto deue ser dicho de manera quel con quien jugaren non se tenga por escarnido, mas quel aya de plazer e ayan a reyr dello, tambien el, como los otros que lo oyeren. E otrosi el que lo dixere, que lo sepa bien dezir en el lugar que conuiene, ca de otra guisa non seria juego. E por esso dize el prouerbio antiguo que non es juego donde ome non rie. Ca sin falla el juego con alegria se deue fazer, e non con saña, ni con tristeza. Onde quien se sabe guardar de palabras sobejanas e desapuestas e vsa destas que dicho auemos en esta ley, es llamado Palanciano, porque estas palabras vsaron los Sabios antiguos, e los entendidos omes, en los Palacios de los Reyes, mas que en los otros logares; e alli rrescebieron mas honrra los que lo sabian. [...] E los que tales palabras usaren e se sopieren en ellas auenir deuelos el Rey amar e fazerles mucho bien e honrra. E a los que se atreuiessen a fazer esto, non seyendo sabidores dellas, sin lo que se mostrarian por atreuidos e por nescios, deuen auer avn pena, e ser alongados de la Corte e del Palacio.






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